Cualia.es

«Batman: ¿Qué le sucedió al cruzado de la capa?» (2009), de Neil Gaiman

Tras aceptar la propuesta de Dan Didio, Neil Gaiman escribió una historia en dos partes, diseñada para convertirse en los últimos capítulos de Batman y Detective Comics (Batman # 686, febrero de 2009; Detective Comics nº 853, abril de 2009).

El formidable guión de Gaiman se transformó en cómic gracias al dibujo de Andy Kubert y al entintado de Scott Williams.

A menudo, los relatos de Gaiman (Sandman, Miracleman, Los Libros de la Magia) encierran grandes ambiciones, y éste no podía romper esa costumbre. En Batman: ¿Qué le sucedió al cruzado de la capa?, el Hombre Murciélago descansa en el interior de un ataúd. A su funeral, en el Callejón del Crimen, acuden aquellos amigos y enemigos que convirtieron a Batman en lo que quiso ser: un guerrero oscuro que siempre pensó que la razón y los dioses estaban de su parte.

Es en este tipo de cómics donde un buen contador de historias muestra su poder. De hecho, Gaiman consigue que el velatorio sea, a la vez, un emocionante homenaje, un juego de historias alternativas –el viejo recurso del what if?– y, sobre todo, un repaso a las distintas versiones de Batman que han vigilado Gotham desde que Bob Kane y Bill Finger crearon al personaje.

En este sentido, la tarea de Andy Kubert es magnífica. Sin perder sus rasgos de estilo, consigue que los lectores evoquen a Kane, a Neal Adams, a Jerry Robinson, a Carmine Infantino y a otros tantos artistas que han hecho del Caballero Oscuro un icono inmortal.

Para una obra de estas cualidades, no sirve cualquier héroe: recordemos que Batman expresa tantas virtudes como contradicciones, y su línea de conducta, muchas veces desbocada, tiene el legítimo encanto del hardboiled. Ese raro don del Hombre Murciélago permite a Gaiman añadir espesor a su pasado, como si el rostro petrificado del vigilante permitiera una mezcla de impulsos opuestos, a medio camino entre el coraje y la abnegación… o acaso entre el furor y la venganza.

Batman: ¿Qué le sucedió al cruzado de la capa? retrata la hora final del héroe no tanto como un resumen de viejos peligros y aventuras, sino como un fichero policial en el que las declaraciones de los testigos forman un extraño calidoscopio. En cierta manera, esa suma de testimonios me recuerda la fórmula de Rashomon, aquella soberbia película de Akira Kurosawa en la que la verdad de los hechos era sustituida por las versiones particulares de cada personaje.

Si nos remitimos al mundo del cómic, el referente más obvio de esta obra es ¿Qué fue del hombre del mañana?, de Alan Moore (Whatever Happened to the Man of Tomorrow?, publicado en Superman nº 423 y en Action Comics nº 583).

Con todo, aunque pensó en el guión de Moore, Gaiman reconoce que tomó una ruta alternativa. «No iba a ser lo mismo –escribe en la introducción– y ni siquiera iba a intentar que lo fuera. Aquello fue la celebración del fin de una era, el canto del cisne de los mejores dibujantes de Superman. Era un final optimista. Te dejaba con una sonrisa. Las historias de Batman no terminan con una sonrisa».

¿Le viene este fatalismo a Gaiman de sus lecturas infantiles de Batman? En buena medida, así es. De aquí su insistencia en el perfil tortuoso que el personaje mantuvo en los setenta.

Oscura, brillante y melancólica, esta historia es un ejercicio de libre fantasía, hecha de misterio, emoción, romanticismo y amor al cómic. Imprescindible para los seguidores de Gaiman, y aún más si cabe para aquellos que admiran al Hombre Murciélago.

Continúa en el siguiente artículo

Artículos relacionados

Violent Cases (1987), de Neil Gaiman y Dave McKean

Orquídea Negra (1988-1989), de Neil Gaiman y Dave McKean

Miracleman (1989-1993), de Neil Gaiman y Mark Buckingham

Sandman: Preludios y nocturnos (1989), de Neil Gaiman, Sam Kieth y Mike Dringenberg

Sandman: La casa de muñecas (1989), de Neil Gaiman, Mike Dringenberg, Chris Bachalo, Michael Zulli y Sam Kieth

Sandman: País de sueños (1990), de Neil Gaiman, Kelley Jones, Charles Vess y Colleen Doran

Sandman: Estación de nieblas (1990-1991), de Neil Gaiman, Kelley Jones, P. Craig Russell y otros

Los libros de la magia (1990-1991), de Neil Gaiman, John Bolton, Scott Hampton, Charles Vess y Paul Johnson

Sandman: Juego a ser tú (1991-1992), de Neil Gaiman, Shawn McManus, Colleen Doran, Bryan Talbot y otros

Sandman: Fábulas y reflejos (1991-1993), de Neil Gaiman, Stan Woch, Dick Giordano, Bryan Talbot y otros

Sandman: Vidas breves (1992-1993), de Neil Gaiman y Jill Thompson

Sandman: El fin de los mundos (1993), de Neil Gaiman, Alec Stevens, Bryan Talbot, John Watkiss y otros

Muerte: El alto coste de la vida (1993), de Neil Gaiman y Chris Bachalo

Sandman: Las benévolas (1994-1995), de Neil Gaiman, Kevin Nowlan, Marc Hempel, Charles Vess y otros

Sandman: El velatorio (1995-1996), de Neil Gaiman, Michael Zulli, Charles Vess, Bryan Talbot y otros

Muerte: Lo mejor de tu vida (1996), de Neil Gaiman, Chris Bachalo y Mark Buckingham

Sandman: Cazadores de sueños (1999), de Neil Gaiman y Yoshitaka Amano

1602 (2003-2004), de Neil Gaiman y Andy Kubert

Criaturas de la noche (2004), de Neil Gaiman y Michael Zulli

Neverwhere (2005), de Neil Gaiman, Mike Carey y Glenn Fabry

Eternos (2006), de Neil Gaiman y John Romita Jr

Sandman: Los Cazadores de Sueños (2008-2009), de Neil Gaiman y P. Craig Russell

Batman: ¿Qué le sucedió al cruzado de la capa? (2009), de Neil Gaiman y Andy Kubert

Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.

Guzmán Urrero

Guzmán Urrero

Tras una etapa profesional en la Agencia EFE, Guzmán Urrero se convirtió en colaborador habitual de las páginas de cultura del diario ABC y de revistas como "Cuadernos Hispanoamericanos", "Album Letras-Artes" y "Scherzo".
Como colaborador honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, se ocupó del diseño de recursos educativos, una actividad que también realizó en instituciones como el Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte).
Asimismo, accedió al sector tecnológico como autor en las enciclopedias de Micronet y Microsoft, al tiempo que emprendía una larga trayectoria en el Instituto Cervantes, preparando exposiciones digitales y numerosos proyectos de divulgación sobre temas literarios y artísticos. Es autor de trece libros (en papel) sobre arte y cultura audiovisual.