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«Capitán América: Resplandor Rojo» (1999), de Mark Waid, Andy Kubert y Joe Casey

Resulta imposible leer esta entrega de las aventuras del Capitán América sin que nos venga a la cabeza la figura de Jack Kirby, co-creador de este personaje y de gran parte del primigenio panteón Marvel. De hecho, la sombra de Kirby planea sobre bastantes páginas del presente volumen.

Capitán América: Resplandor Rojo (Captain America Vol. 3 13-24 y Captain America Annual 1999 USA) supuso la recta final (números 13 a 23) de Mark Waid como guionista al frente de la serie del Capi en 1999, y es la continuación directa de Capitán América: Servir y Proteger.

Waid volvió acompañado del dibujante Andy Kubert, aunque también destacan la aparición del siempre interesante Lee Weeks, dibujando un número de relleno, y la del maestro Joe Kubert, ejerciendo brevemente labores de entintado.

Dos arcos argumentales concentran el apartado literario: por un lado, el regreso del Cráneo Rojo, el archienemigo por excelencia del Capi, creado por Jack Kirby y Joe Simon en un lejano 1941. El Cráneo continúa su perpetua persecución del Cubo Cósmico, denominado Tesseracto en el universo fílmico Marvel, un objeto capaz de modificar la realidad a voluntad.

Aquí Waid, de nuevo, maneja el guión como si de una Matrioska rusa se tratase: nada es lo que aparenta ser y una sorpresa da lugar a la siguiente.

Una cuestión interesante es que el tebeo recupera los diálogos originales del episodio Giro Radical (número 14 USA), censurados por la editorial cuando la historia fue publicada por primera vez. El episodio en cuestión está a medio camino entre el flash-back y la secuencia onírica, narrada por el Cráneo Rojo en primera persona, en la que el villano habla como el nazi que es.

En su momento, el editor de turno consideró esto inaceptable y reescribió los diálogos, lo cual motivó que Waid sólo estuviese acreditado como argumentista y que se plantease su futuro al frente de la serie. Se trata de un episodio, por cierto, en el que la nota de color es el rojo de la máscara del Cráneo.

El segundo arco argumental se centra en el escudo del Capitán, perdido en las profundidades del Atlántico en el recopilatorio anterior.

El escudo es recuperado, para hacerse pedazos por si sólo inmediatamente, lo que pone al descubierto una suerte de inminente reacción en cadena de los depósitos existentes de vibranium (mineral ficticio que, junto al adamantium, conforman la aleación sobre la que se forjó el escudo). Todo ello amenaza con provocar una hecatombe de alcance planetario.

Para evitarlo, el Capitán debe viajar al imaginario reino africano de Wakanda, hogar de otro miembro de los Vengadores Pantera Negra. Allí se verá las caras con Klaw, el amo del sonido, villano cuyo origen está íntimamente ligado al vibranium.

Klaw, Wakanda y Pantera Negra fueron creados por Jack Kirby y Stan Lee en las páginas de los Cuatro Fantásticos.

Así pues, Capitán América: Resplandor Rojo reúne la tanda final de episodios firmados por Waid, cuya calidad estuvo en consonancia con los comprendidos en Capitán América: Servir y Proteger. En conjunto, conforman un clásico moderno en la trayectoria del vengador de las barras y estrellas.

Sinopsis

¡La conclusión de la etapa de Mark Waid al frente del Centinela de la Libertad, en un volumen en el que aborda su más ambiciosa trama! Con su escudo roto y sus poderes reducidos a la mínima expresión, el Capitán América se encuentra atrapado en el futuro, mientras hace frente a Cráneo Rojo, quien posee el poder del Cubo Cósmico. Este volumen incluye el relato de Waid y Kubert en el que el villano reconstruía su pasado, tal y como fue concebido por el guionista, sin los cambios editoriales que motivarían su salida de la serie.

Copyright del artículo © José Luis González. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © Marvel Comics, Panini Comics. Reservados todos los derechos.

José Luis González Martín

José Luis González Martín

Experto en literatura, articulista y conferenciante. Estudioso del cine popular y la narrativa de género fantástico, ha colaborado con el Museo Romántico y con el Instituto Cervantes. Es autor de ensayos sobre el vampirismo y su reflejo en la novela del XIX.