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«Nemo: Heart of Ice» (2013), de Alan Moore y Kevin O`Neill

Nemo: Heart of Ice fue el primer spin-off de La liga de los caballeros extraordinarios. Tal y como Alan Moore anunció en su momento, el devenir de la serie se prolonga en volúmenes centrados en aventuras en solitario de algunos de los personajes recurrentes. En esta primera entrega, el protagonista es Janni Nemo, la hija y sucesora en las correrías piráticas del capitán Nemo, presentada por Moore en LEG: Century 1910. Acompaña a Janni la tripulación del sumergible Nautilus.

Ambientada en 1925, según la cronología interna de la saga entre Century 1910 y Century 1969Nemo narra la expedición de la capitana Nemo a la Antártida, buscando un reto que disipe el hastío que le produce la vida pirata.

Sin embargo, la expedición pronto pasará a ser una lucha por la supervivencia, cuando Nemo y sus hombres sean atacados por los sicarios del magnate de la prensa Charles Foster Kane (el personaje central de Ciudadano Kane (Orson Welles, 1939).

El motivo del ataque es la venganza por la razzia del Nautilus en los muelles de Nueva York, tiempo atrás. Una incursión durante la que fueron saqueados diversos bienes de una invitada de Kane, la princesa Ayesha (la protagonista de Ella, la novela escrita en 1887 por H. Rider Haggard).

El ataque provoca la destrucción del vehículo terrestre de los expedicionarios del Nautilus, dejándoles a merced del inclemente clima antártico, de sus perseguidores y de los horrores que pueblan el continente helado, que Moore toma prestados de la Sagrada Trilogía Antártica, compuesta por La Narración de Arthur Gordon Pym (Edgar Allan Poe), La esfinge de los hielos (Jules Verne) y En las montañas de la locura (H. P. Lovecraft).

¿Qué novedades aporta esta entrega a la saga? Ninguna. Moore se limita a cumplir con la fórmula ya establecida en entregas anteriores: una trama tejida sobre personajes y obras ajenas, con su habitual dosis de referencias en cada viñeta.

Nemo merece la calificación de entretenida y poco más. Sin embargo, es de agradecer que, a diferencia de lo que hizo en CenturyMoore no estire un argumento exiguo hasta el infinito. También agradecemos que no realice sus particulares ajustes de cuentas con personajes como James Bond o Harry Potter.

Como curiosidad, entre el cúmulo de personajes dibujados por O`Neill, aparece D’Artacan, el de los Tres Mosqueperros.

Así pues, un aporte de Moore a la franquicia de La Liga… sin mucho brillo, aunque disfrutable. En los tres años siguientes, la saga continuó con dos entregas más: Nemo: The Roses of Berlin y Nemo: River of Ghosts.

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José Luis González Martín

José Luis González Martín

Experto en literatura, articulista y conferenciante. Estudioso del cine popular y la narrativa de género fantástico, ha colaborado con el Museo Romántico y con el Instituto Cervantes. Es autor de ensayos sobre el vampirismo y su reflejo en la novela del XIX.