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Siete asesinos del cómic de género negro

En pleno boom de un género que nunca volvió porque nunca se fue (ya entra dentro de cada uno examinar si el espiritualismo ruso de Raskolnikov o los crímenes de Edgar Allan son una semilla lo bastante sólida como para hablar de un género que, más que precisar algún cadáver, ahonda en la inmundicia y el sucio jugo de la condición humana), hoy vamos a acometer la insana, pero muy satisfactoria tarea, de recomendar siete autores de género que desarrollan su arte en el loco, innovador, y siempre cambiante, mundo del cómic, el tebeo, la novela gráfica, o como lo quieran llamar.

Vaya por delante, como siempre, que ni están todos los que son ni los que están clavan el cuchillo mejor en la página que el resto; es solo que en el actual panorama de la narrativa gráfica, centrándonos en el cómic americano, estos autores, por unos y otros motivos, destacan a la hora de entregar obras de género (si bien algún entendido apuntará que igualmente no son tan brillantes a la hora de tocar otros, como por ejemplo, la ciencia ficción o el superheroico) que fletan las estanterías de librerías especializadas y «desespecializadas», mes sí y otro también.

Es por eso por lo que este pequeño catálogo, más que un recordatorio para los que ya habían leído algo de los presentes, es tanto un aviso a los que aún no han tenido el gusto, de que se pueden estar perdiendo algo muy de su ídem, como una opinión personal.

Antes de empezar a pasar lista, debo aclarar que pido excusas a los que echen en falta el aspecto gráfico de esta genial asociación, con nombres como Víctor SantosEduardo Risso, Leandro Fernández o Sean Phillips. A ellos; mil perdones. Que no digo yo que no deban tener su reconocimiento ni lo merezcan, pero que para eso habrá que llamar a un dibujante a que venga a desgranar sus entresijos y alabar sus virtudes pormenorizadas (un día de estos nos ponemos con ello tirando de algún artista bienintencionado; prometido).

Por el momento, he aquí nuestros siete autores de género negro.

Brian Azzarello

Azzarello es uno de esos guionistas que parece que lo hace todo bien. Prolífico y respetado, ha escrito un poco de todo y todo ello con grandes resultados. La prosa de Azzarello suele ser directa y descarnada, dando gran importancia a los diálogos, en los que destaca especialmente con caracterizaciones muy bien perfiladas y conversaciones de gran dinamismo.

Dentro de su obra, destacan cómics como Joker, en el que sumerge a este conocido icono de la cultura popular en las negras aguas del submundo criminal más realista, o para el sello Vertigo Crime, su Asquerosamente rica, historia de tintes clásicos en la que la femme fatale y el hombre para todo juegan sus respectivos papeles. Pero sin duda, si hay una obra por la que merece la pena descubrir a Azzarello, esa es 100 balas, junto al magnífico dibujante que es Eduardo Risso. La historia de los milicianos es uno de los grandes cómics de este siglo, con una trama absorbente, rica y variada, quizás irregular en ocasiones, pero manteniendo siempre un nivel medio altísimo, y distribuida a lo largo de un gran reparto coral que se entrecruza una y otra vez encajando las piezas de la historia como las del proverbial puzle.

A la hora de buscar emociones fuertes y un estilo sucio y muy a pie de calle, Azzarello debería ser siempre una de nuestras primeras opciones.

Ed Brubaker

Brubaker es quizás el guionista que más y mejor se ha prodigado en conocidas editoriales del medio, como pueden ser las siempre presentes DC y Marvel, pero lo más importante es que esto no le ha llevado a dejar de lado los cómics de producción propia en los que el autor conserva todos los derechos, y por los que destaca especialmente (en un modelo de negocio y equilibrio creativo comparable al de Mark Millar). Por ello, podemos decir que el guionista de Maryland se ha desenvuelto con soltura en colecciones tan conocidas como Batman o Capitán América, a las que insufló nueva vida con maestría, atrayendo todas las miradas dentro y fuera del medio. Pero aunque en este ámbito ha entregado grandes trabajos (su primer arco en el vengador de las barras y estrellas, por ejemplo, ha servido como base para la exitosa película de Marvel Studios, Capitán América: El soldado de invierno), cuando hablamos de un autor de su talla, merece la pena detenerse en obras mucho más personales y arriesgadas, en las que su narrativa ha alcanzado cotas incluso superiores.

Es el caso de la maravillosa Criminal, un precioso revival noir que cuenta con todos los elementos necesarios para urdir un submundo vivo, intenso y especialmente coherente, con cierto toque nostálgico en unas y un leve sabor añejo que roza el pulp en otras. Aunque hablando de pulp, es con su celebrada Fatale donde Brubaker ha cogido por el gaznate el Cthulhu de Lovecraft y la femme fatale de una película de Tourneur, para crear un clásico instantáneo e intemporal, que sacude al lector con la fuerza de un terremoto y la elegancia del cine de la época dorada.

Este nuevo éxito en su carrera (como de costumbre asociado con el dibujante Sean Phillips) es la sublimación de la narrativa de Brubaker, que crea una historia que fusiona con maestría géneros tan cercanos como el terror y el negro, alcanzando momentos de tensión realmente espectaculares.

No podemos olvidar, no obstante, la deliciosa Incógnito (con la que podemos establecer una pauta, sobre por qué Brubakerparece ir contracorriente a lo que se estila hoy día en el género, ofreciendo títulos concisos y secos para sus obras), que si bien quizás no tenga el empaque de los cómics anteriormente citados, es sin duda una pequeña joya en lo que a mezclar el género de supers con el pulp mejor refinado se refiere  (algo parecido a otra meritoria fusión como es la que lleva a cabo Joe Hill en La Capa).

Por último, en breve se unirá Velvet, de la mano de Panini Comics, al catálogo español de las grandes obras ideadas por Brubaker, en lo que se anticipa como un nuevo éxito creativo. Es por ello por lo que podemos decir tranquilamente que no importa por qué obra del genial dúo te decidas, ya que no hay error posible.

Greg Rucka

Su camino ha sido muy parecido al de su compañero Ed Brubaker (por ejemplo, en la magnífica Gotham Central que ECC Ediciones recuperará muy pronto en España) en lo que a éxito y relevancia se refiere, coincidiendo en varias etapas de su vida tanto en editoriales como en franquicias. Si bien Rucka cuenta con obras de creación propia como Queen & Country o Lazarus, es posible que estas no hayan alcanzado la fama que ha obtenido con algunos trabajos dentro de las grandes editoriales americanas. El caso es que Rucka crea una narrativa mucho más actual y urgente, más cercana a la calle y a situaciones y personajes modernos que el preciosismo vintage que suele estilar Brubaker, por lo que podríamos decir, que mientras que Brubaker sería un guionista habitual de Boardwalk EmpireRucka se sentiría más cómodo dentro del equipo de The Wire.

Bendita dicotomía.

A la hora de labrar su carrera, Greg Rucka ha llevado a lo más alto a personajes icónicos del mundo de superhéroes en las historias que ha creado para Batman, Lobezno, Elektra o Punisher, usando con gran acierto lo mejor de dos mundos, en cómics perfectamente equilibrados que satisfacen por igual a ambos tipos de lectores, con una calidad literaria que excede en mucho lo habitual en el medio.

Gregg Hurwitz

Otro más de esos escritores de novela negra reconvertidos en autor de cómic, con resultados inmediatos y sorprendentes y un futuro prometedor por delante. Siendo aún un autor por confirmar dentro del escaparate de cómic mainstream y de autor, hemos podido ver su pluma en cómics como Lobezno, Batman o Punisher (si alguien empieza a ver una pauta en las elecciones dentro del cómic de superhéroes a la hora de ser abordado por autores de género, bueno, puede que no sea una coincidencia).

Hurwitz aún le queda mucho camino por recorrer dentro del mundo del cómic, si bien tiene ya excelentes precedentes en el de la novela, con obras tan interesantes y que funcionan tan bien como O ella muere (Roca Editorial, 2012), y con técnicas que hemos podido ver reflejadas en algunas de sus obras, como Punisher: Niñas vestidas de blanco, su etapa en Caballero Luna, el genial relato corto que es La canción de muerte de Patrick J. Smitty o su brillante retrato de El pingüino en Dolor y Prejuicio.

Así pues, no conviene perder de vista a este autor, ya que parece llamado a hacer grandes cosas en el futuro de las siluetas pintadas con tiza.

Joshua Hale Fialkov

El que sí ha comenzado ya a destacar con varias obras de creación propia y algunas para DC, es Fialkov, otro autor emergente que poco a poco se está haciendo un nombre en la industria del cómic.

Este guionista oriundo de California, no solo ha tomado los mandos de series como Yo, vampiroThe Ultimates o Ultimate Fantastic Four, sino que cuenta en su haber con series de creación propia tan interesantes y premiadas como Tumor, Ecos o Elks Run,  en las que en ocasiones se entrelaza el terror en grandes dosis con el género negro puro, dando una mezcla realmente curiosa y adictiva. Series que no han pasado desapercibidas para nominaciones en los premios Eisner y Harvey, y que nos señalan que Fialkov es uno de los autores actuales a tener en cuenta, por la originalidad de sus planteamientos y la verdad que encierran sus personajes.

Garth Ennis

El nombre del irlandés Garth Ennis no es ninguna novedad para los lectores habituales del cómic americano y europeo. Suyos son algunos de los tebeos más provocativos y controvertidos de estos últimos 25 años, en los que además de en la parodia más grosera, el humor negro, las fantásticas historias bélicas o la ciencia ficción, Ennis ha demostrado en varias ocasiones ser un gran escritor de género negro cuando se lo propone. Tenemos algunas muestras en grandes series como Hellblazer o Predicador, pero es sin duda en su magnífica Punisher MAX, donde el autor demostró ser uno de los mejores guionistas a la hora de retratar los bajos fondos y a aquellos que los habitan, con personajes extremos y situaciones realmente espeluznantes, en un tono que oscilaba constantemente entre el género bélico y el vigilantismo más radical. Una serie que a día de hoy sigue siendo el mejor trabajo que se haya realizado nunca con el personaje de Frank Castle y uno de los mejores tebeos de autor que Marvel ha editado en mucho tiempo.

Frank Tieri

Acabamos esta humilde lista con un autor que puede que no llegue nunca a tener el reconocimiento de los anteriores, pero que se ha curtido tanto en Marvel como en DC a lo largo de docenas de colecciones, entregando siempre un trabajo superlativo y que bebe abiertamente del género negro, con tramas asociadas siempre a los bajos fondos y los criminales más desalmados; asesinatos, policías corruptos, escenas del crimen, e incluso personajes históricos como Al Capone, han pasado por sus páginas. Conviene no perder de vista sus intervenciones en Spider-ManLobezno, Reinado Oscuro, Batman o Arma-X, teniendo en cuenta siempre que el nombre de Frank Tieri es sinónimo de calidad en los guiones.

Y eso es todo por el momento, aunque… nunca se sabe.

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David Hernández Ortega

David Hernández Ortega

David Hernández Ortega (Cádiz, 1986), escritor, articulista y filólogo. Vinculado profesionalmente al mundo del cómic y la literatura desde 2012, ha trabajado con las principales editoriales de cómics de España: entre otras, Planeta DeAgostini, ECC Ediciones, Salvat o Panini Comics. En el ámbito universitario ha impartido distintos talleres sobre literatura y cómic, y ganado diversos premios literarios, entre los que destacan el Primer Premio Universitario Andaluz XXII El Drag y el Primer Premio Universitario de la Universidad de Cádiz Biblioteca UCA durante dos años consecutivos. Ha sido publicado en distintas antologías y revistas. Su obra ha sido traducida a varios idiomas, entre otros el inglés, francés o portugués. Es articulista y corrector de Panini Comics desde 2017.