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«Batman: El último caballero de la Tierra» (2019-2020), de Scott Snyder y Greg Capullo

Renovar una mitología no es un trabajo fácil. El prestigio de un héroe ‒Batman, en este caso‒ admite pocas correcciones, sobre todo porque hay una parte importante de su identidad que debe resultar previsible. Pero en un momento dado, alguien debe cambiar ciertos matices, limar algún perfil o, llegado el caso, lograr que escale la notoriedad del personaje con un apunte original o rompedor.

Lo cierto es que Batman ha sido deconstruido una y otra vez, de forma que muchos guionistas han tenido que justificar su sueldo. Eso provoca que el Caballero Oscuro, en cada una de sus etapas, se ajuste al espíritu de la época. Tomen al azar cualquiera de sus viejos tebeos, y sin duda, descubrirán detalles que nos revelan la fecha en que fue publicado. En este sentido, el personaje titular de Batman: El último caballero de la Tierra (julio de 2019-febrero de 2020) se orienta claramente en la dirección que marca el siglo XXI.

Los maestros de ceremonias, Snyder y Capullo, delimitan un nuevo tiempo histórico para el personaje: apocalíptico, o si lo prefieren, poshistórico.

Su aventura se ambienta en un entorno devastado y estéril ‒reflejo de nuestro pesimismo respeto a la finitud del planeta‒, y cada uno de los episodios se organiza teniendo en cuenta ciertas premisas posmodernas (o dicho de otro modo: atendiendo a ese repliegue de lo «auténtico» o lo tradicional, en favor de identidades fragmentarias, subjetivas o evanescentes). Es más: el confuso Bruce Wayne que aparece en las primeras viñetas solo es ‒atención‒ otro paciente del Asilo Arkham.

Bruce lleva casi veinte años internado, y su faceta como vigilante nocturno es un espejismo de su mente enferma. Nunca fue un héroe. Se ha creído sus propias mentiras, ha perdido la memoria, y ahora los calmantes y la camisa de fuerza sirven para contener su furia. En su mente se ve como el gran justiciero de Gotham, pero en realidad, asesinó a sus padres y está sometido a terapia.

En un determinado momento, veremos cómo el protagonista ‒al igual que Alicia al cruzar el espejo‒ abandona Arkham y sale a la superficie de lo que podría ser una Tierra paralela. Allí descubre un desierto rojo, en el que se encuentra con quien será su acompañante: la cabeza parlante de Joker, encapsulada en un tarro transparente.

En ese inframundo caótico, habitado por superhéroes que son una sombra de lo que fueron, Batman se enfrenta a la descomposición de los viejos mitos.

Por encima de todo, persigue una utopía muy propia de nuestros días: que todo vuelva a tener sentido, y que esa situación de perplejidad y desesperanza no sea permanente. Su gran hazaña, en el fondo, será distinguir lo verdadero de lo falso en un mundo por el que se mueve como un amnésico que anhela recuperar la memoria.

Como verán, Snyder no pisa el freno. Lo que comienza como una especie de pesadilla psiquiátrica se convierte en una epopeya pesimista y dolorosa. Cargada de acción, por supuesto, pero también grotesca, oscura y febril.

Al parecer, al guionista se le ocurrió la idea tras conversar con Grant Morrison, quien le dijo que toda buena historia de Batman debe incluir el nacimiento y la muerte del Caballero Oscuro. En este caso, Snyder se lo toma al pie de la letra, y nos propone una trama que juega con la propia identidad del héroe y con su final definitivo.

Sin duda, se trata de una propuesta atrevida, en la línea de anteriores entregas de Snyder y Capullo: Batman: El Tribunal de los Búhos (2011-2012), el crossover Batman: La Noche de los Búhos (2012), La muerte de la familia (2012-2013), Final del juego (2014), Batman: Superpesado (2015) y Noches oscuras: Metal (2017-2018).

En todo caso, a diferencia de Batman: El Tribunal de los Búhos, El último caballero de la Tierra no es un bocado para todos los paladares. Aquí Scott Snyder se saca de la manga ideas y circunstancias que alcanzan un nivel lisérgico, y eso a algunos lectores ‒sobre todo, los más veteranos‒ nos deja desconcertados.

No obstante, la consistencia del guión de Snyder, muy trabajado y con ese punto (o  sobredosis) de locura que más de uno agradecerá, vuelve a estar muy bien complementada por el arte de Capullo, detallista, fluido y tremendamente versátil.

Sinopsis

En el futuro, dentro de 20 años, Bruce Wayne despierta en el Asilo Arkham. Joven. Cuerdo. Y… nunca ha sido Batman.

Para resolver el misterio de su pasado, el Caballero Oscuro se embarca en una gran misión de búsqueda a través de ese mundo desconocido, en el que encuentra versiones futuristas de viejos amigos y enemigos, entre ellos un siniestro compañero de viaje: la cabeza del Joker. Aún viva de algún modo, la testa cortada del Joker se convierte en su tétrica guía por los paisajes del devastado Universo DC.

Pero, para descubrir la causa de este horrible futuro, tendrá que encontrar la fuerza innombrable que destruyó el mundo que él conocía.

Esta podría ser la última historia de Batman jamás contada…

El deslumbrante equipo creativo formado por Scott Snyder y Greg Capullo (Batman: El Tribunal de los Búhos, Noches oscuras: Metal) pone fin a una década junto al Cruzado de la Capa con Batman: El último caballero de la Tierra.

Edición original: Batman: Last Knight on Earth – Book One (julio de 2019), Batman: Last Knight on Earth – Book Two (septiembre de 2019) y Batman: Last Knight on Earth – Book Three USA (febrero de 2020).

Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © DC Comics, ECC Ediciones. Reservados todos los derechos.

Guzmán Urrero

Guzmán Urrero

Tras una etapa profesional en la Agencia EFE, Guzmán Urrero se convirtió en colaborador habitual de las páginas de cultura del diario ABC y de revistas como "Cuadernos Hispanoamericanos", "Album Letras-Artes" y "Scherzo".
Como colaborador honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, se ocupó del diseño de recursos educativos, una actividad que también realizó en instituciones como el Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte).
Asimismo, accedió al sector tecnológico como autor en las enciclopedias de Micronet y Microsoft, al tiempo que emprendía una larga trayectoria en el Instituto Cervantes, preparando exposiciones digitales y numerosos proyectos de divulgación sobre temas literarios y artísticos. Es autor de trece libros (en papel) sobre arte y cultura audiovisual.