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«Batman: Detective Comics» (2011-2012), de Tony S. Daniel

Detective Comics es una de las publicaciones más veteranas y emblemáticas de DC. Tanto es así, que sus páginas vieron nacer a Batman allá por 1939. Como su título indica, las páginas de Detective Comics, tradicionalmente, han contenido las aventuras más policíacas de Batman, con casos a resolver por el investigador de la capa, quien suele echar mano de sus medios y su ingenio para dar con el malo.

En noviembre de 2011, durante la temporada correspondiente al lanzamiento del Nuevo Universo DC (The New 52), toda la responsabilidad recayó sobre el estadounidense Tony S. Daniel (nombre real: Antonio Salvador Daniel), que se ocupó tanto del arte como del guión de las aventuras del Cruzado Enmascarado.

En los dos primeros números, el héroe se enfrentaba a su enemigo más famoso, el payaso asesino Joker, quien, al igual que Batman, no había cambiado mucho con este nuevo reinicio del Universo DC. Tan peligroso y escurridizo como siempre, protagonizaba escenas macabras y demenciales persecuciones de lo más llamativo, gracias a los espectaculares dibujos de Daniel.

También se nos presentaba a un nuevo villano, El Muñequero, el clásico cirujano loco con gusto por los remiendos y los parches fabricados con piel humana El Muñequero contaba aquí con unos cuantos secuaces convenientemente “tuneados” por él mismo, que no le pondrán las cosas fáciles a Batman.

Si el Batman de Snyder y Capullo (El Tribunal de los Búhos, 2011) muestra las diversas facetas de Gotham, Daniel se centra en la parte sombría y violenta, con una estética cercana al cine de terror y heredera –como tantas obras audiovisuales‒ del film de David Fincher Seven (1995).

Si bien los dibujos de Tony Daniel son notables, al igual que varias ideas lanzadas en el guión, la parte narrativa del cómic no resulta tan sólida como cabría esperar, y va resultando algo apresurada y descuidada a medida que avanzan las páginas.

Las comparaciones son odiosas, pero está claro que Snyder supera claramente a Daniel como guionista, aunque no hay que negar que este cómic cuenta con los suficientes elementos como para resultar entretenido, por no hablar se su destacable parte gráfica.

Los números 3 y 4 de este nuevo Detective Comics (enero de 2012-febrero de 2012), completaban, aparentemente, el arco argumental que enfrentaba a Batman con el Muñequero, que arrancó el rostro al Joker, para sorpresa de los lectores, en el número 2.

El Muñequero toma las riendas de la situación, raptando tanto al Comisario Gordon como a Batman con siniestros fines, que incluyen un dineral proveniente de los coleccionistas más sórdidos del planeta.

Tony Daniel luce su talento visual, con viñetas llenas de violencia, acción y atmósfera desasosegante, si bien aquí, en estos números, se hacen todavía más evidentes sus carencias como guionista.

Las espectaculares luchas de Batman se suceden –destacando una extraña pelea contra un grupo de falsos Joker‒ con la suficiente profusión como para saciar a los más hambrientos de acción, pero se echa en falta una historia con más foco, ya que el guión denota una ligera falta de cohesión, e incluso a veces de lógica, que resta intensidad a la lectura.

Pese a la contundencia gráfica, este cómic no llega a ir más allá del entretenimiento básico basado en la sucesión de personajes monstruosos y mamporros de Batman. Algo que nunca está de más, pero que sabe a poco a los que esperan más peso en las páginas de Detective Comics.

Sinopsis

Batman detuvo al Joker, pero un nuevo villano, el Muñequero, mantiene en jaque a toda la policía de Gotham. Lo más sorprendente es que, al parecer, fue capaz de infiltrarse en el Psiquiátrico de Arkham y liberar al Joker tras arrancarle literalmente la cara para dejar atrás solo el pellejo de un rostro ensangrentado. Ahora Batman y Gordon deben enfrentarse a sus mortíferos secuaces con la intención de salvar a una niña, Olivia, y todo indica que las cosas no terminarán bien para el comisario…

«¿Quién no ha oído hablar del número 2 de Batman? ‒escribe Enrique Ríos‒. Aquel excelente ejemplar contiene el primer episodio de la nueva etapa de Detective Comics. Cuando se publicó la versión norteamericana, las sorpresas fueron tantas y tan grandes que los comentarios positivos no se hicieron esperar. Algunos lectores se asombraban del espectacular final de aquel tebeo. Por el contrario, otros se maravillaban con el cambio de estilo de Tony Daniel. El artista lleva años dibujando y escribiendo cómics para las distintas cabeceras del Caballero Oscuro, pero justo a partir de aquel número empezó a utilizar un tono mucho más sombrío y adulto. Muchos se preguntaron cómo era posible. Nadie cambia su estilo narrativo de la noche a la mañana. Ciertamente, Tony es un escritor camaleónico que suele pillar desprevenido al lector porque dibuja demasiado bien. Casi todo el mundo lo conoce mejor por su faceta artística. Eso es algo bastante lógico dada su trayectoria. Este genio desembarcó en el mundo del cómic en 1993 con los lápices de Elementals. Después se encargó de X-Factor para Marvel Comics. En 1995, Tony ya se había convertido en un dibujante casi regular de Spawn. Todas estas eran series muy populares en aquellos momentos. Evidentemente, el arte de Daniel se había hecho un hueco en el corazón de sus seguidores, pero el ilustrador decidió que quería más. Aprovechó la libertad creativa que le ofrecían en Image Comics para crear su propia colección en 1997: The Tenth. Ese fue el inicio de la no tan conocida carrera como escritor de Daniel. Los guiones de aquella creación primigenia sirvieron para que Tony se diese cuenta de que disfrutaba tanto narrando como dibujando. Eso le empujó a inventar otras cabeceras como AdrenalynnF5 Silke. ¿Cuál fue el resultado? El recién estrenado literato vendió dos de estas historias a Hollywood: Adrenalynn F5. No ofreció Silke a nadie porque quería definir él mismo el guion de la película. Entre 2001 y 2002, Daniel inició una asociación con James Bonny, un guionista que ha llegado a vender sus escritos a Steven Spielberg. En definitiva, Tony lleva años trabajando para el séptimo arte y aprovecha su labor cinematográfica para mejorar sus cómics, que ya son buenos de por sí. En el caso de Detective Comics, decidió potenciar la experiencia visual con un uso narrativo que difiere en parte con su anterior trabajo en Batman. Pero no nos engañemos, no es un cambio de estilo. La verdad es que Tony Daniel es un autor polifacético que jamás se ha limitado a una única forma de escritura.»

Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © DC Comics, ECC Ediciones. Reservados todos los derechos.

Vicente Díaz

Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Europea de Madrid, ha desarrollado su carrera profesional como periodista y crítico de cine en distintos medios. Entre sus especialidades figuran la historia del cómic y la cultura pop. Es coautor de los libros "2001: Una Odisea del Espacio. El libro del 50 aniversario" (2018), "El universo de Howard Hawks" (2018), "La diligencia. El libro del 80 aniversario" (2019), "Con la muerte en los talones. El libro del 60 aniversario" (2019), "Alien. El 8º pasajero. El libro del 40 aniversario" (2019), "Psicosis. El libro del 60 aniversario" (2020), "Pasión de los fuertes. El libro del 75 aniversario" (2021), "El doctor Frankenstein. El libro del 90 aniversario" (2021), "El Halcón Maltés. El libro del 80 aniversario" (2021) y "El hombre lobo. El libro del 80 aniversario" (2022). En solitario, ha escrito "El cine de ciencia ficción" (2022).