Cualia.es

Abracadabra

La palabra ABRACADABRA sigue siendo de uso corriente entre los magos. Otorga a los gestos un significado mágico Algunos atributos de la magia ilusionista derivan de otras formulaciones de la magia, como los encantamientos que se utilizaban para curar enfermedades.

No es extraño, pues, que ABRACADABRA sea la palabra escogida para designar una Fundación de Magos Solidarios: una ONG creada para brindar apoyo e ilusión a las personas hospitalizadas .

En su origen, esta palabra tan extraña constituía un hechizo para la curación de enfermedades, un remedio empleado por la medicina romana. La imagen muestra la primera mención escrita que aparece, precisamente, en un tratado de medicina escrito en verso por el médico, escritor y político romano Quintus Serenus Sammonicus en el siglo III. Se trata de un poema médico didáctico titulado Liber Medicinalis (El libro de la medicina), conocido más popularmente como De medicina praecepta saluberrima  (Preceptos médicos de salud).

La fórmula ABRACADABRA se recomendaba utilizar contra las fiebres tercianas, entre las que se encuentra la malaria.

¿Cómo se empleaba? Quintus Serenus indica que primero es preciso escribir la palabra entera en un papel y repetirla tantas veces como letras tiene, pero restando cada vez una letra, de manera que el resultado final tiene la forma de un cono, como se aprecia en la imagen. Este papel se cuelga del cuello del enfermo con un hilo de lino.

¿De dónde procede una palabra tan peculiar? Su etimología es incierta. Los gnósticos la  relacionan con Abraxas, que para ellos designaba el curso del sol, dios supremo. Otros consideran que deriva de palabras arameas o hebreas como abreq ad habra, que significa  “envía tu fuego hasta la muerte”.

La primera edición impresa de De medicina praecepta fue editada por Giovanni Sulpizio da Veroli, antes de 1484.

Copyright del artículo © Ramón Mayrata. Reservados todos los derechos.

Ramón Mayrata

Ramón Mayrata

Poeta y novelista, ha ejercido también el periodismo escrito y ha trabajado como guionista de radio y de televisión. A los diecinueve años publicó su primer libro de poemas: "Estética de la serpiente" (1972). Un año antes aparecieron sus poemas iniciales en la antología "Espejo del amor y de la muerte", prologada por Vicente Aleixandre (1971). Trabajó como antropólogo en el antiguo Sahara español en pleno proceso de descolonización. Estas experiencias fueron la materia de su primera novela: "El imperio desierto" (Mondadori, 1992). Su amplia bibliografía incluye títulos como "Valle-Inclán y el insólito caso del hombre que tenía rayos x en los ojos", "El mago manco" y Fantasmagoría. Magia, terror. mito y ciencia".
Junto a Juan Tamariz fundó y dirigió la editorial Frackson especializada en libros técnicos de magia. Autor de innumerables artículos en periódicos y revistas, en la actualidad colabora en "El Norte de Castilla".