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«Los Archivos Negros»: Batman en los años 50

En estos tiempos cínicos y agresivos, hay pocas cosas más agradables que dejarse llevar, aunque sea por un rato, por la fantasía y la ingenuidad como la que puebla las páginas de los cómics de Batman durante los años 50.

Podemos disfrutar de esos tebeos en un recopilatorio publicado hace unos años, Los Archivos Negros (Planeta, 2010), que contiene varias de estas encantadoras historietas.

Siempre que se estrena una nueva película sobre Batman surgen voces que claman indignadas “este no es mi Batman, que me lo han cambiado”, asegurando con ferocidad que esa visión no es fiel a los cómics. Estos entregados fans no parecen darse cuenta de que una de las características más importantes de este gran personaje es el enorme número de versiones que han existido del héroe a lo largo de las décadas.

Neil Gaiman lo hizo notar con maestría en la emotiva ¿Qué le sucedió al cruzado de la capa?, donde queda demostrado que prácticamente hay un Batman distinto para cada persona.

He de admitir, con cierto pesar, que figuro entre los que prefieren al Batman siniestro, solitario y algo tocado mentalmente de las últimas décadas. Pertenezco a la generación que lo descubrió cuando Alan Moore, Frank Miller y otros ya habían utilizado la figura del Caballero Oscuro para ejecutar una reinvención del superhéroe, haciéndole protagonista de historias que lo mismo podían ser un policíaco sórdido, una obra de terror psicológico, una fábula política o una reflexión metalingüística.

Siendo Batman un superhéroe “serio” y oscuro, a muchos autores y fans parece afectarnos una amnesia histórica con la que fingimos que las épocas coloristas, divertidas y alocadas de Batman no existieron.

Aun así, algunos hemos aprendido a disfrutar de aquellas aventuras infantiles y desvergonzadas librándonos de prejuicios y, seamos sinceros, armados cierta sorna.

De este modo, hay que aplaudir el valor de Grant Morrison, quien en su obra Batman R.I.P. (2008) decidió incluir ese pasado de colorines y surrealismo en el mundo del Batman actual.

Esas aventuras fantasiosas vendrían a formar parte de unos “expedientes X” que el propio Bruce Wayne guarda bajo el nombre Los Archivos Negros. Dicho dossier es, en realidad, la ya citada recopilación de historietas de los años 50 y 60 en la que una serie de autores, siguiendo el estilo visual de Bob Kane, nos muestran a unos Batman y Robin, casi siempre sonrientes e infalibles, enfrentados a peripecias chiripitifláuticas.

Al fin y al cabo, en aquellos tiempos los tebeos estaban destinados a los niños, y por ello la imaginación no encontraba más restricciones que las del Comic Code.

En las viñetas de Los Archivos Negros aparecen, entre otros, la versión piel roja el Dúo Dinámico, los émulos de Batman de otros países (la moto-caballo del justiciero británico es todo un hallazgo), la indescriptible Criatura del Arco Iris, un Batman con superpoderes luchando contra robots en el Planeta X o la presentación del siempre polémico Batmito.

A pesar de tanto sabor a merienda y patio de recreo, también hay lugar para historietas más desconcertantes y paranoicas en las que la mente desequilibrada de Batman demuestra ser su peor enemigo. Así, en El hombre que frustró la carrera de Batman (The man Who Ended Batman’s Career, «Detective Comics» nº 247, septiembre de 1957) un científico malvado hace que el héroe potencie su fobia a los murciélagos hasta el punto de cambiar de disfraz y nombre.

En otra de estas historietas, el Caballero Oscuro da con sus huesos en el frenopático por una crisis de identidad. ¿Y qué decir de la pesadilla que nuestro héroe vive en Robin Muere al amanecer (Robin Dies at Dawn, nº 156, junio de 1963), a medio camino entre lo ingenuo y lo terrorífico?

Hay más historias para sorprenderse y reír en estos Archivos Negros de Batman, un tomo que se erige como imprescindible para los amantes de la figura de El Cruzado Enmascarado que sepan disfrutar de sus múltiples encarnaciones.

Por cierto, los buscadores de cómics antiguos quizá puedan encontrar otro tomo que incluye páginas de este periodo: Batman extra 1 (Novaro, 1979).

«En 1995 –escribe Grant Morrison–, cuando el editor Peter Tomasi contactó conmigo para que escribiera la serie mensual de Batman, me preguntaba qué podría aportar yo al personaje que no se hubiese visto ya. Tras 70 años de publicación mensual ininterrumpida en las cabeceras de Batman, Detective Comics y otros títulos, Batman había aparecido en cualquier tipo de historia imaginable, como enseguida comprobé al intentar leer una selección representativa de ellas. La piedra angular de mis investigaciones para el proyecto fueron los tomos antológicos publicados por DC sobre el personaje, desde Batman in the 40’s hasta Batman in the 80’s, además de los indispensables libros de Michael FleischerBatman Encyclopedia y Batman from the 30’s to the 70’s… en una edición tan apreciada como desgastada que compré a mis 18 años».

«Leyendo aquellos libros ‒continúa‒, no tardé en darme cuenta de que mi gran idea original —una historia sobre el Departamento de Policía de Gotham entrenando en secreto a sus hombres para que sustituyesen a Batman en caso de que él falleciera— se había contado ya en una aventura de 1953 titulada The Secret Star (La estrella secreta). Me encontré pensando a una escala mucho mayor, y entonces se me ocurrió que nadie se había detenido a considerar cuáles eran los efectos a largo plazo de todas esas desquiciadas aventuras en la mente de Bruce Wayne. La mayoría de los seguidores de Batman prefiere ignorar las surrealistas y estrafalarias historias de los 50, y con razón, ya que tienden a infringir algunas de las más elementales reglas del mundo real que tanto ayudan a hacer de las aventuras de Batman algo convincente para un público más adulto y sofisticado. No obstante, el hecho de que Batman pudiera soportar casi una década de esas peculiaridades propias de cuentos de hadas sin perder su atractivo me demostró lo fructífero que sería retomar aquel período de la vida de Batman, en que la constante exposición a las toxinas del Joker, los gases del miedo y otros potentes alucinógenos empezaba a pasarle factura. Ese material largamente reprimido, en su mayoría eliminado oficialmente de la historia del Hombre Murciélago, se convirtió para mí en una rica fuente de inspiración y me permitió ver al personaje desde una óptica muy distinta. Y por ese motivo decidí introducir la revelación de que Batman escribía unos Archivos Negros, su propia versión de los expedientes X, para dejar constancia de cualquier encuentro sobrenatural o contrario a toda lógica que se hubiera producido en su carrera»

Sinopsis

Los casos más extraños de la trayectoria de Batman, unidos bajo este título común en su diario oficial. Bill Finger, Sheldon Moldoff, Dick Sprang, Charles Paris y muchos otros clásicos Batcreadores conspiran para cerrar el caso de Batman… ¡para siempre!

Guión: Bill Finger, Edmond Hamilton, France Herron, Grant Morrison

Dibujo: Dick Sprang, Lew Sayre Schwartz, Sheldon Moldoff

Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.

Copyright de sinopsis e imágenes © DC Comics. Planeta DeAgostini Cómics. Cortesía del Departamento de Prensa de Planeta DeAgostini. Reservados todos los derechos.

Vicente Díaz

Vicente Díaz

Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Europea de Madrid, ha desarrollado su carrera profesional como periodista y crítico de cine en distintos medios. Entre sus especialidades figuran la historia del cómic y la cultura pop. Es coautor de los libros "2001: Una Odisea del Espacio. El libro del 50 aniversario" (2018), "El universo de Howard Hawks" (2018), "La diligencia. El libro del 80 aniversario" (2019), "Con la muerte en los talones. El libro del 60 aniversario" (2019) y "Alien. El 8º pasajero. El libro del 40 aniversario" (2019).