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«Hellblazer» (1992-1999), de Garth Ennis

Devoro en pocas horas otro recopilatorio con la incursión de Garth Ennis en los diabólicos territorios de Hellblazer.  Son casi quinientas páginas, lo que no supone que la experiencia canse. Todo lo contrario. Cualquier seguidor de Ennis se quedará con ganas de más.

Entre 1988 y 1991, fue Jamie Delano quien se hizo cargo de las aventuras de John Constantine. A lo largo de esa etapa, Delano subrayó los perfiles sociopolíticos del personaje, aprovechando las tramas sobrenaturales para incluir comentarios de actualidad. La sátira y el activismo, en todo caso, no deslucían unos guiones tan solventes como atractivos.

Delano lo sustituyó en 1991 el citado Garth Ennis, quien permaneció al frente de la franquicia hasta 1999.

¿Cómo definir el tono que el irlandés le confirió a la serie? Para empezar, conviene aclarar que Ennis es un creador poliédrico y contradictorio. Es un provocador y le gusta explorar los límites, pero al mismo tiempo esconde un trasfondo romántico y suele manejar las relaciones interpersonales con esa calidez que aprendió viendo películas de John Ford.

A la hora de establecer paralelismos, podríamos citar el repertorio de uno de sus grupos predilectos, The Pogues, en el que se alternan el descaro punk, el humor gamberro, la tradición, y cuando la ocasión lo requiere, un punto de sentimentalismo a la antigua.

El tomo que nos ocupa incluye uno de los arcos más característicos de la serie, «Miedo y asco» («Fear and Loathing», nº 62-67, 1997). En sus páginas se entreveran varios ingredientes habituales en la obra de Ennis: el amor fatalmente castigado por el uso y por las circunstancias ‒qué gran personaje es Kit Ryan‒, la maldad identificada con el racismo y con otros síntomas totalitarios, la violencia descarnada, unas gotas de surrealismo, y por supuesto, la amistad entendida como último refugio en este valle de lágrimas.

Los amantes del terror clásico tampoco se verán defraudados por el guionista, que lo mismo introduce una trama vampírica que juega con las convenciones del vudú. Quien busque aquí motivos para el escalofrío, los encontrará en abundancia.

Se nota que Ennis está muy interesado por la psicología de John Constantine, al que retrata como un antihéroe modélico, adicto al alcohol y al tabaco, tan mentiroso como un timador y capaz de vender a su mejor amigo por mucho que lo aprecie.

Magia negra, demonología y melodrama underground. He aquí el secreto de Garth Ennis en Hellblazer. ¿Alguien puede resistirse a esa receta magistral?

Sinopsis

Garth Ennis (Predicador) se alía con los dibujantes Steve DillonGlyn DillonDavid Lloyd y William Simpson en el segundo de los tres tomos que recopilan su etapa al frente del personaje. Un volumen por cuyas páginas se pasearán ladrones de cadáveres, vampiros milenarios, demonios enamorados y ángeles caídos. Todo un desafío para John Constantine.

A lo largo de 300 números y diversos especiales, Hellblazer contó con la colaboración de los mejores autores de la industria, destacando la aportación de guionistas de la talla de Garth EnnisJamie DelanoWarren Ellis o Brian Azzarello, entre otros. Una colección fundamental que ahora recuperamos íntegramente a través de una lujosa y completa edición bimestral, integrada por 17 tomos

EDICIÓN ORIGINAL: Hellblazer núms. 56 a 71 USA, Vertigo Jam USA, Special: Confessional USA, Vertigo: Winter’s Edge núm. 2 USA || FECHA PUBLICACIÓN EN ESPAÑA: Mayo de 2015 || GUIÓN: Garth Ennis || DIBUJO: David Lloyd, Glyn Dillon, Steve Dillon, Will Simpson || FORMATO: Cartoné, 480 págs. A color.

Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.

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Guzmán Urrero

Guzmán Urrero

Tras una etapa profesional en la Agencia EFE, Guzmán Urrero se convirtió en colaborador habitual de las páginas de cultura del diario ABC y de revistas como "Cuadernos Hispanoamericanos", "Album Letras-Artes" y "Scherzo".
Como colaborador honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, se ocupó del diseño de recursos educativos, una actividad que también realizó en instituciones como el Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte).
Asimismo, accedió al sector tecnológico como autor en las enciclopedias de Micronet y Microsoft, al tiempo que emprendía una larga trayectoria en el Instituto Cervantes, preparando exposiciones digitales y numerosos proyectos de divulgación sobre temas literarios y artísticos. Es autor de trece libros (en papel) sobre arte y cultura audiovisual.