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Crítica: «El corazón del Teatro Real» (2018), de José Luis López-Linares

Coincidiendo con las celebraciones asociadas a su 200 cumpleaños, una conmemoración dicho sea de paso un tanto forzada, ya que en realidad abrió sus puertas en 1850, el Teatro Real de Madrid es objeto de un interesantísimo documental que ha llegado a numerosos cines el día 23 de septiembre.

Entre ellos, al Palacio de la Prensa madrileño, que de esta manera inició su nueva y prometedora temporada 2018/19, tras ofrecer un día antes la Aida en diferido desde Salzburgo, con Anna Netrebko y Francesco Meli, uno de los espectáculos más mediáticos del pasado verano.

El documental, con guión impecable y excelente trabajo de directivo de José Luis López-Linares (ganador de varios Goya), da cuenta en fluida narración de cómo trabajan todos los elementos en juego para poner en pie una representación operística, en boca e imagen de sus principales responsables: técnicos, vestuaristas, maquilladores, regidores, etc., complementado sus palabras con ráfagas de una buena cantidad de representaciones que hasta el momento han pasado por el escenario. Muchas de ellas en imágenes más impactantes y efectivas que cuando fueron disfrutadas in situ en pleno y total directo. En parte porque las cámaras permiten ver detalles que, incluso desde las primeras filas del patio de butacas, se le escapan a ese público con mayor visibilidad. Se ha perdido bastante la costumbre de usar los gemelos teatrales que se usaban antaño, con su facilidad para apreciar mejor algunas peculiaridades.

Se recuerdan bastantes títulos programados, a partir del que reabrió el teatro el 11 de octubre de 1997 con La vida breve de Falla (más El sombrero de tres picos), en producciones de muy variada consideración y resultados: Billy BuddMoses und AronIl PostinoMadama ButterflyEl barbero de SevillaAndrea ChénierLa bohèmeLa prohibición de amarLohengrin,Cavalleria rusticanaRigolettoMacbethL’incoronazione di Poppea, etc. Un recorrido por la historia de la ópera, de Monteverdi a Daniel Catán. Trabajos teatrales de diversas estéticas y para variados gustos de Deborah WarnerTcherniakovSagiGiancarlo del MonacoPizzi, Holten y otros más. Una buena muestra de cómo se desarrolla hoy el mundo de la regia operística.

Muchas celebridades, cada una en su propio campo de actividad, ofrecieron sus testimonios de manera breve y certera, sin demasiadas alharacas ni protagonismos ególatras: el infaltable Plácido Domingo, la Berganza, el siempre llorado Alfredo KrausVargas Llosa (sin la Preysler), Juan Diego FlórezMario GasFabio ArmiliatoErmonela JahoCamarenaMaría BayoNúria EspertJosé Luis TéllezFranca SquarciapinoRufus Wainwright… Y asimismo, sus directores: Joan Matabosch (el Artístico), Ivor Bolton y Pablo Heras-Casados (los Musicales), Ignacio García-Belenguer (el Director General) y, por supuesto, Gregorio Marañón. Y desde luego, Andrés Máspero, el formidable director del coro, quien con sus chicos elevó el conjunto a una altura asociada a un selecto teatro de ópera.

Se constató que además de la función principal del escenario madrileño que es lógicamente la ópera, también hay cabida para el ballet, espectáculos líricos infantiles, sesiones de rock o de otro tipo de canción popular, flamenco o importantes acontecimientos artísticos o sociales, como una manera de aportar caudales a la caja.

No se hizo, sin embargo, referencia a los estrenos de óperas directamente concebidas para el Teatro Real, como The Perfect American de GlassEl público de SoteloBrokeback Mountain de WuorinenLa ciudad de las mentiras de Elena Mendoza Página en blanco de Pilar Jurado. Quizás fue un acierto cuya ausencia aquí reflejada no debe tomarse como un comentario negativo.

Todo este material estuvo intercalado con una pequeña historia de lo que fue la construcción y el devenir del coliseo, narrada por ‒otro no podría hacerlo con mayor cualificación‒ José Luis Turina, autor de un libro imprescindible sobre el teatro madrileño editado en 1997 por Alianza Editorial. Turina dedicó asimismo unas palabras para la orquesta titular, que también tiene su solera.

Hubo espacio incluso, en algo menos de media hora de duración del reportaje, para tener en cuenta la época en la que el recinto de Oriente estaba destinado a funciones ajenas al mundo de la ópera (aunque en sesión concertística se ofreciera alguna), cuando el recinto fue sala de conciertos. Así, se evocó el entrañable homenaje a la inolvidable Victoria de los Ángeles de hace ya varias décadas.

El filme se llama El corazón del Teatro Real, aunque mejor sería denominarlo Todo lo que necesita saber del Real. Un teatro que en veinte años de funcionamiento se ha puesto a la altura de los mejores del mundo.

Copyright del artículo © Fernando Fraga. Reservados todos los derechos.

Copyright de las imágenes © Mediaset España, Telecinco Cinema. Reservados todos los derechos.

Fernando Fraga

Fernando Fraga

Es uno de los estudiosos de la ópera más destacados de nuestro país. Desde 1980 se dedica al mundo de la música como crítico y conferenciante.
Tres años después comenzó a colaborar en Radio Clásica de Radio Nacional de España. Sus críticas y artículos aparecen habitualmente en la revista "Scherzo".
Asimismo, es colaborador de otras publicaciones culturales, como "Cuadernos Hispanoamericanos", "Crítica de Arte", "Ópera Actual", "Ritmo" y "Revista de Occidente". Junto a Blas Matamoro, ha escrito los libros "Vivir la ópera" (1994), "La ópera" (1995), "Morir para la ópera" (1996) y "Plácido Domingo: historia de una voz" (1996). Es autor de las monografías "Rossini" (1998), "Verdi" (2000), "Simplemente divas" (2014) y "Maria Callas. El adiós a la diva" (2017). En colaboración con Enrique Pérez Adrián escribió "Los mejores discos de ópera" (2001) y "Verdi y Wagner. Sus mejores grabaciones en DVD y CD" (2013).