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Crítica: «Diamond Flash» (2011), de Carlos Vermut

Se podrá acusar al debut cinematográfico de este autor de cómics de muchas cosas, pero ciertamente no de tomarse a la ligera su opera prima. Personalmente, no me gusta ni el cartel ni el tráiler de la película: y sin embargo el filme me parece una obra extraordinaria de principio a fin, incluso en todo aquello que puede llegar a causar irritación en un espectador no avisado (como lo era yo, a fin de cuentas).

Cierto: la película dura ciento treinta minutos y son básicamente personas hablando. Cierto: uno puede cerrar los ojos en algunas escenas y seguir perfectamente el hilo de la narración. Falso: Diamond Flash es una película cualquiera. No, no lo es.

Para empezar, no parece una primera película: da la impresión de que su director se haya dejado el alma en ella y cuente para ello con un bagaje cinematográfico mucho mayor. En primer lugar, el ingenioso juego argumental ha sido pergeñado con una laboriosidad, delicadeza e inteligencia que no son habituales: pocos directores avezados son capaces de abrazar la tragedia y el drama con tal desparpajo y sutileza (sólo Lars von Trier se atrevía a cruzar esos espinosos parajes y salir indemne) o de confiar tanto en la capacidad perceptiva de su público: y el intrincado mimbre funciona.

En segundo lugar, la dirección de actores es sencillamente EPATANTE: jamás había visto un ramillete de caras poco conocidas en un largo autoproducido dar tanto ante la cámara y de manera tan genuina.

Olvídense de cualquier atisbo de “espíritu” semi–profesional o re-amateur: Diamond Flash contiene cine de muchos quilates.

Antes he dicho que muchas de las secuencias consisten en personas sentadas hablando: sí, pero también hay algunas secuencias visuales y mudas que causan un gozo indecible; y, lo más raro de todo: cuando el periplo finaliza, uno tiene ganas de más. Y es más: de repetir el periplo y descubrir los bordados más inextricables. No veo el momento de volver a verla. En Cannes matarían por ella.

Sinopsis

Violeta está dispuesta a hacer lo que sea por encontrar a su hija desaparecida, Elena guarda un extraño secreto, Lola quiere saldar cuentas con su pasado, Juana necesita que alguien la quiera sin condiciones ni preguntas y Enriqueta sólo busca que le hagan reír.

Estas cinco mujeres tienen algo en común, todas están relacionadas con Diamond Flash, un misterioso personaje que cambiará sus vidas para siempre.

Diamond Flash, el primer largometraje de Carlos Vermut, mezcla todo tipo de géneros, jugando con el espectador, muchas veces provocándole. Una película de misterio que bebe tanto del cine de superheroes como del giallo, pasando por el drama o la comedia.

Copyright del artículo © Hernán Migoya. Previamente publicado en Comicsario, un blog para la fenecida editorial Glénat España. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © Psicosoda Films. Reservados todos los derechos.

Hernán Migoya

Hernán Migoya es novelista, guionista de cómics, periodista y director de cine. Posee una de las carreras más originales y corrosivas del panorama artístico español. Ha obtenido el Premio al Mejor Guión del Salón Internacional del Cómic de Barcelona, y su obra ha sido editada en Estados Unidos, Francia y Alemania. Asimismo, ha colaborado con numerosos medios de la prensa española, como "El Mundo", "Rock de Lux", "Primera Línea", etc. Vive autoexiliado en Perú.
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