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«Damas asesinas», de Tori Telfer

No es fácil hablar sobre las protagonistas del libro de Tori Telfer sin incurrir en dos defectos: el del morbo y el de la insensibilidad hacia las víctimas. Aclaro que Telfer escribe sobre asesinas en serie. Damas asesinas, como dice el título. Homicidas por vocación o por costumbre, que ya forman parte de la cultura popular.

De algunas de las más crueles y singulares da cumplida cuenta la autora. Como lector, me siento también obligado a decir que Telfer escribe con una prosa entretenidísima. Pero ese mérito palidece ante otro muy superior: su habilidad para reunir esta galería histórica de personalidades sanguinarias.

Ahorrémonos la aclaración que alguno estará esperando: las asesinas en serie existen desde hace siglos. Aunque inferiores en número, su competencia a la hora de matar no es inferior a la de los hombres. Estas páginas lo prueban. Incluso si uno se acerca a ellas con todos los prejuicios que impone la corrección política.

La propia Telfer se encarga de aclararlo en la introducción: «Estas damas asesinas eran listas, hoscas, maquinadoras, seductoras, temerarias, egoístas, delirantes, y estaban dispuestas a hacer lo que fuera para abrirse camino hacia lo que ellas consideraban una vida mejor (…) Eran psicópatas y asesinaban niños. Pero no eran lobas. No eran vampiras. No eran hombres. Las crónicas lo demuestran una y otra vez: eran terrible, intrínseca e ineludiblemente humanas».

Gracias a la impecable traducción de Alicia Frieyro, el libro de Terfel llega hasta nosotros con un par de méritos muy claros. Por un lado, y como ya dije, es imposible aburrirse con él, y por otro, refleja una investigación meticulosa. No duden que la autora conoce bien las alteraciones que solemos asociar con la psicopatía criminal.

Los perfiles de estas asesinas hablan por sí solos. El vértigo que produce su maldad quintaesenciada logra una paradoja, y es que uno acaba fascinado por estas mujeres diabólicas. Supongo que es inevitable. Igual que nos atraen los villanos de la ficción, también nos cautiva la faceta perversa del ser humano.

La propia autora no es ajena a esa incómoda seducción. Su especialidad periodística tiene que ver con ello. Me refiero a eso que los anglosajones llaman true crime, y que partiendo del periodismo de sucesos, ya ha logrado una legión de seguidores. Como verán, suficiente para generar ese aluvión actual de series, documentales, artículos, libros y podcast.

Telfer, al igual que muchos de sus lectores, llegó al true crime ‒el relato de crímenes reales‒ por el sendero que marca la ficción criminal. Quizá por esto último Damas asesinas se lee con un júbilo novelesco que, capítulo a capítulo, se va cargando de placer culpable. Párense a pensarlo. ¡Menuda pesadilla!: disfrutar de lo lindo, y sin mirar a otra parte, con la crónica de unas asesinas desalmadas e implacables.

Sinopsis

Traducción de Alicia Frieyro Gutiérrez

Una sugerente compilación de damas letales, dotada de un vitriólico humor negro, que rescata del olvido a catorce maestras del crimen que hicieron de lo sangriento un arte: horneando deliciosos pasteles con sorpresa, manejando el cuchillo con habilidad mortal o administrando sibilinos venenos a prueba de autopsia.

Al hablar sobre los criminales más letales de la historia, siempre pensamos en Jack el Destripador, Ted Bundy o John Wayne Gacy. De hecho, en 1998, el FBI afirmó que las asesinas en serie «no existían». Pero ¿qué hay de la infame condesa Erzsébet Báthory —apodada «la Condesa Sangrienta»—, de Mary Ann Cotton —virtuosa del «arsénico sin compasión»—, de Darya Nikolayevna Saltykova —«la Torturadora Rusa»—, de Nannie Doss —«la Abuelita Risueña»—, de Alice Kyteler —«la Hechicera de Kilkenny»— o de Kate Bender —«la Bella Rebanadora de Pescuezos»—? Ingenioso y provisto de un enfoque que arrincona las explicaciones fáciles («lo hizo por amor», «es un asunto hormonal», «un hombre malvado le obligó a hacerlo») y los tópicos machistas («era una femme fatale o una bruja»), este esclarecedor estudio glosa las actividades agresivas y predatorias que las mujeres más letales nos han legado para la posteridad.

Tori Telfer es escritora y periodista. Sus artículos han aparecido en medios como The BelieverViceRollingStone.com y TheAtlantic.com. Ha trabajado en una revista infantil, como lectora de pruebas y editora académica. Actualmente vive en Nueva York con su marido. Damas Asesinas es su primer libro.

Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.

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Guzmán Urrero

Guzmán Urrero

Tras una etapa profesional en la Agencia EFE, Guzmán Urrero se convirtió en colaborador habitual de las páginas de cultura del diario ABC y de revistas como "Cuadernos Hispanoamericanos", "Album Letras-Artes" y "Scherzo".
Como colaborador honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, se ocupó del diseño de recursos educativos, una actividad que también realizó en instituciones como el Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte).
Asimismo, accedió al sector tecnológico como autor en las enciclopedias de Micronet y Microsoft, al tiempo que emprendía una larga trayectoria en el Instituto Cervantes, preparando exposiciones digitales y numerosos proyectos de divulgación sobre temas literarios y artísticos. Es autor de trece libros (en papel) sobre arte y cultura audiovisual.