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Crítica: «Lágrimas del sol» (Antoine Fuqua, 2003)

Hay espectadores que detestan el cine americano. Al escuchar la palabra Hollywood, lo que les viene a la cabeza son cintas patrioteras, descerebrados festivales de violencia gratuita o vehículos para la exhibición de estrellas de dudoso talento interpretativo. Si bien esta actitud es muy simplista y fácil de rebatir, Lágrimas del sol parece diseñada para servir de ejemplo al que echar mano por parte de los enemigos del imperialismo yanqui, sector audiovisual.

Lo que aquí tenemos es una lamentable producción tan poco inspirada que ni siquiera sus obvios mensajes pro-intervencionistas logran que la indignación del espectador sea mayor que la sensación de aburrimiento.

Tristemente dirigida por Antoine Fuqua y con un perezoso protagonismo de Bruce Willis, esta película relata una historia clásica, y ya contada con mayor fortuna artística por John Ford en Siete mujeres.

Esta peculiar visión de la política de intervención se refleja en el absurdo personaje del hijo del presidente nigeriano asesinado, una suerte de príncipe de Zamunda al que Bruce Willis debe convencer para que haga uso de sus… agallas y lleve a su pueblo hacia la libertad.

Y es que los soldados protagonistas comienzan la película formando parte del típico pelotón de élite –ya saben, tipos duros, fríos– pero de golpe, en determinado momento de la película (aderezado por una nefasta banda sonora con tintes étnicos obra de Hans Zimmer) el rostro del impertérrito Willis se contrae en una indescriptible mueca lacrimógena, y a partir de ahí estos matones sin escrúpulos se transforman en algo muy similar a las monjas de las películas de Garci. Pocas veces hemos contemplado una película bélica protagonizada por unos soldados tan llorones y sentimentales.

“¿Bueno, bueno, y Bellucci qué?” preguntarán algunos de ustedes. Pues miren, por ahí anda, intentando hacer creíble un personaje algo irritante, pero que resulta ser el más interesante y mejor interpretado.

En definitiva, una película insalvable que no gustará prácticamente a nadie. Dos interminables horas que parecen escritas por un marine en su granja de Arkansas, que siguen una estructura basada en una simpleza constante, y que incluyen un involuntario toque de comedia, consistente en continuas apariciones de Tom Skerritt hablando por un móvil en la cubierta de un portaviones.

Sinopsis

Un comando de operaciones especiales liderado por el teniente A.K. Waters (Bruce Willis) recibe la orden de sacar de una convulsa Nigeria a los responsables de una misión católica. La doctora Lena Kendricks (Monica Bellucci) es la única que accede a salir del país, con la condición de que la acompañen 70 refugiados más.

Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.

Vicente Díaz

Vicente Díaz

Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Europea de Madrid, ha desarrollado su carrera profesional como periodista y crítico de cine en distintos medios. Entre sus especialidades figuran la historia del cómic y la cultura pop. Es coautor de los libros "2001: Una Odisea del Espacio. El libro del 50 aniversario" (2018), "El universo de Howard Hawks" (2018), "La diligencia. El libro del 80 aniversario" (2019), "Con la muerte en los talones. El libro del 60 aniversario" (2019) y "Alien. El 8º pasajero. El libro del 40 aniversario" (2019).