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Crítica: ‘Guardianes de la Galaxia Vol. 3’ (2023)

La tercera entrega de esta popularísima serie llega en un momento algo extraño, con la moda de las películas de superhéroes acusando cierto desgaste –no sólo en su calidad, sino también en la taquilla– y con el director y guionista James Gunn ya tan metido en las películas de la Distinguida Competencia de Marvel que ha sido designado codirector de los estudios DC. De este modo, Guardianes de la Galaxia Vol. 3 se plantea como la despedida de Gunn de Marvel, y también como el fin de la serie, al menos con la agrupación original.

Aunque Gunn ya carga con la titánica tarea de limpiar DC de los escombros creados por el nefasto Zack Snyder y, entre otras cosas, rescatar al Superman simpático de la Zona Fantasma, no descuida Guardianes de la Galaxia Vol. 3, película irregular, pero con las «irregularidades» que caben esperar de su director, uno de los pocos directores de superproducciones pertenecientes a franquicias capaz de llevarlas a cabo con sello de autor, por así decirlo.

De este modo, el ex-guionista de Troma (uno puede dejar la Troma, pero la Troma nunca le deja a uno) lleva a cabo de nuevo una defensa arrebatada de lo diferente, de lo imperfecto, frente a la tiranía del ideal de perfección que tantos mal, frustración y discriminación provoca. También vuelve a reincidir en el poder de la amistad entre la gente –y las criaturas– más dispares, en la lucha personal para ser mejor persona sin dejar uno de ser quien es y, además, acentúa el mensaje animalista, haciendo que los villanos sean maltratadores de animales. Bueno, siempre son villanos, estén subvencionados o no, pero eso es otra historia.

El malo en cuestión es uno de los personajes más interesantes de la película, no necesariamente carismático, pero sí odioso a rabiar y un auténtico robaplanos, está interpretado con energía drag, con delicioso y necesario histrionismo por el nigeriano Chukwudi Iwuji. El Alto Evolucionador (no me pregunten si es una buena adaptación del personaje de cómic, que uno es casi lego en Marvel) es una suerte de super-ingeniero genético obsesionado con crear una especie perfecta, no tanto en aspecto como en comportamiento. Evidentemente, nunca lo consigue, y destruye los pueblos y mundos que crea por pura frustración y para empezar de nuevo. Su parecido con el Doctor Moreau de Wells y con el caprichoso e inestable Dios del Antiguo Testamento es más que evidente, así que Guardianes de la Galaxia Vol. 3, por accidente o no, se termina transformando en una película de trasfondo cristiano, alineándose con el mensaje de Jesús de aceptar las imperfecciones propias y ajenas.

Que nadie se alarme, que tampoco es que esto sea una película de profundo calado, sino un mero film de entretenimiento lleno de humor, criaturas insólitas, maravillosos escenarios (esos laboratorios espaciales hechos de carne) y mucha acción, alguna mareante (todas las batallas de naves de esta saga han sido un dolor de ojos) y otra más acertada (una lucha en un pasillo rodada al estilo del nuevo cine asiático más virguero).

Con la aparición en papeles secundarios de sus actores fetiche clásicos, y alguno de nueva incorporación como Daniela Melchior (Ratcatcher 2 en El Escuadrón Suicida), Guardianes de la Galaxia Vol. 3 ofrece todo lo esperado de una superproducción de James Gunn, quizá con un tono algo más triste (la historia de los animales de laboratorio resulta angustiosa) y mostrando el inevitable desgaste de una tercera entrega. El ritmo, dada la excesiva duración de la película y la abundancia de escenas machaconas (tanto las de reír como las de llorar), se resiente de forma evidente, y uno acaba echando de menos a aquel sencillo James Gunn de Slither que no volverá.

Sinopsis

Ambientada con el telón de fondo de la Awesome Mixtape #3, volvemos a encontrarnos con nuestra querida banda de inadaptados pero ahora tienen una pinta bastante diferente. Después de adquirir Sapiencial al Coleccionista, los Guardianes están decididos a reparar los enormes daños causados por Thanos y a convertir a Sapiencial en un refugio seguro, no solo para ellos, sino para todos los refugiados desplazados por el desapacible universo. Cabe destacar que falta Peter Quill, a quien encontramos en el bar La Bota de Jemiah, tratando de ahogar sus penas por la pérdida de su amada Gamora.

Aunque los Guardianes intentan volver a la normalidad, no tardan en verse afectados por el brutal ataque de un nuevo enemigo: el científico loco conocido como El Alto Evolucionador, que tiene una conexión directa con el turbulento pasado de Rocket. Después de años de experimentar con criaturas indefensas, El Alto Evolucionador está decidido a recuperar lo que cree que le pertenece por derecho: Rocket. Los Guardianes se unen para proteger la vida de Rocket cueste lo que cueste. Esta nueva misión, si no se completa con éxito, podría desembocar en el final de los Guardianes tal y como los conocemos, y…

«Escucha, ahora te van a decir que esta es la historia de Rocket», dice Chris Pratt entre risas. «Pero no lo es. Siempre será la historia de Peter Quill, alias forajido legendario. No lo olvides».

A pesar de que el «forajido legendario» convertido en héroe tiene su bien merecido arco dramático en Guardianes de la Galaxia Vol. 3, es la historia de Rocket la que impulsa la narrativa. Y esta es la auténtica visión original de James Gunn en lo que se refiere a la historia de la trilogía. «Sabía que, para mí, el núcleo de la narración era Rocket y su historia, de dónde venía y quién era. Contar la totalidad de la historia era muy importante para mí».

Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © Marvel Studios, Marvel Entertainment, Walt Disney Pictures. Reservados todos los derechos.

Vicente Díaz

Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Europea de Madrid, ha desarrollado su carrera profesional como periodista y crítico de cine en distintos medios. Entre sus especialidades figuran la historia del cómic y la cultura pop. Es coautor de los libros "2001: Una Odisea del Espacio. El libro del 50 aniversario" (2018), "El universo de Howard Hawks" (2018), "La diligencia. El libro del 80 aniversario" (2019), "Con la muerte en los talones. El libro del 60 aniversario" (2019), "Alien. El 8º pasajero. El libro del 40 aniversario" (2019), "Psicosis. El libro del 60 aniversario" (2020), "Pasión de los fuertes. El libro del 75 aniversario" (2021), "El doctor Frankenstein. El libro del 90 aniversario" (2021), "El Halcón Maltés. El libro del 80 aniversario" (2021) y "El hombre lobo. El libro del 80 aniversario" (2022). En solitario, ha escrito "El cine de ciencia ficción" (2022).

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