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Crítica: «Capitana Marvel» (Anna Boden y Ryan Fleck, 2019)

Con esta película, el personaje de Carol Danvers emerge como una heroína adulta y confiada. Desde luego, no ha perdido el tono cordial y resuelto que formó parte de sus primeras apariciones en el cómic. Unos rasgos que, sumados a sus apabullantes poderes, convirtieron a la Capitana Marvel en una de las figuras femeninas más características de la Casa de las Ideas (es decir, del catálogo de personajes consolidado por la Editorial Marvel).

Gracias a esa dimensión mitológica, Danvers y su avatar superheroico parecen surgir de un momento superior en la historia de la humanidad. Creada por dos veteranos, el guionista Roy Thomas y el dibujante Gene Colan, Danvers vivió una evolución relativamente lenta y, desde luego, nunca alcanzó la fama de otros personajes coetáneos. La prueba es que los lectores españoles ‒salvo los más cafeteros‒ sólo comenzaron a tener un profundo conocimiento de ella en fechas más o menos recientes, y sólo algún que otro nostálgico ‒o mejor dicho, algún comiquero con síndrome de Diógenes‒ atesora aquellos primeros tebeos de Ms. Marvel que Vértice publicó en España, allá por 1978.

En su primera versión, Danvers era una piloto de las Fuerzas Aéreas de mente rápida y afilada, muy próxima al Capitán Marvel (Marvel Super-Heroes nº 13, marzo de 1968). Esa relación de Danvers con el héroe kree y un oportuno accidente hicieron de ella la superheroína que todos conocemos, una suerte de versión femenina del Capitán Marvel (Ms. Marvel nº 1, enero de 1977).

A la hora de adaptar a la pantalla este relato de orígenes, se ha respetado muy parcialmente la premisa que el guionista Gerry Conway estableció hace cuatro décadas, y que solapaba la búsqueda de identidad por parte de Danvers ‒superespía, guerrera sobrenatural y mujer de acero‒ y su propia liberación personal a través de esos nuevos poderes. En este sentido, el arquetipo femenino que nos presentan el tebeo y la película tiene rasgos de arcaísmo y de futurismo a partes iguales (Ya lo decía Camille Paglia en Vamps & Tramps: «Los guardianes de la cultura deben regresar al homenaje y al éxtasis. Improvisando y trabajando sobre los clásicos, podemos tanto corromperlos como redimirlos»).

Obviamente, los lectores de los cómics Marvel encontrarán en el film cambios importantes, pero dado que la fidelidad no es en estos casos un detalle obligatorio, voy a centrarme en la película, olvidando su referencia original.

En primer lugar, se advierte que la maquinaria de producción de Marvel funciona a pleno rendimiento, incluso cuando algunos ingredientes de la receta son endebles. Los directores y coguionistas de Capitana MarvelAnna Boden y Ryan Fleck, ya se ganaron sus medallas en el cine independiente, aunque eso en realidad importa poco, dado que los lanzamientos de Marvel no privilegian la autoría, sino la eficacia global de cada producto.

En este sentido, nos encontramos ante una razonable emulsión de espectacularidad digital, mitología pop y nostalgia (Aquí nos trasladamos a los noventa, aquella década en la que alquilábamos vídeos en Blockbuster, nuestro buscador de internet era AltaVista y comprábamos discos de Nirvana o R.E.M.).

Rejuvenecido con sorprendente eficacia, el personaje de Nick Fury (muy bien defendido por Samuel L. Jackson) se convierte en uno de los principales valores de la película. Por su parte, Brie Larson da la talla en el papel protagonista, con una mezcla de inteligencia, emoción y dureza. El resto de secundarios (Jude LawBen MendelsohnAnnette Bening) se maneja con comodidad en sus papeles, participando en los dos bandos que, dentro de la ficción, definen la guerra kree-skrull.

Dentro de una línea de eficiencia narrativa, los pequeños detalles que uno puede reprocharle a la película surgen de la comparación con algunos precedentes mucho más notables. En este sentido, la cinta no es particularmente original, es demasiado obvia en su corrección política, carece de escenas muy memorables e incluye algún tramo de una planicie casi televisiva. En el lado positivo, hay que destacar que no aburre en ningún momento y que está realizada con oficio, simpatía y buen pulso.

Sinopsis

La película cuenta la historia de Carol Danvers cuando se convierte en uno de los héroes más poderosos del universo. Una guerra galáctica entre dos razas alienígenas llega a la Tierra y Danvers y un pequeño grupo de aliados se ven atrapados en plena vorágine.

Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © Marvel Studios, Walt Disney Studios Motion Pictures. Reservados todos los derechos.

Guzmán Urrero

Guzmán Urrero

Tras una etapa profesional en la Agencia EFE, Guzmán Urrero se convirtió en colaborador habitual de las páginas de cultura del diario ABC y de revistas como "Cuadernos Hispanoamericanos", "Album Letras-Artes" y "Scherzo".
Como colaborador honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, se ocupó del diseño de recursos educativos, una actividad que también realizó en instituciones como el Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte).
Asimismo, accedió al sector tecnológico como autor en las enciclopedias de Micronet y Microsoft, al tiempo que emprendía una larga trayectoria en el Instituto Cervantes, preparando exposiciones digitales y numerosos proyectos de divulgación sobre temas literarios y artísticos. Es autor de trece libros (en papel) sobre arte y cultura audiovisual.