Es conocida la dedicación de Moniuszko a la liturgia católica. Su catálogo recoge siete series de estas estructuras. Las tres que integran la presente grabación pertenecen a la última etapa de su vida activa (1870-1872), es decir que han de considerarse obras de madurez y una suerte de síntesis del arte moniuszquiano en cuanto hace a su devocionario musical.
La liturgia es para el compositor polaco una conciliación de la letra sagrada con la tradición litúrgica romántica y con las fuentes populares, fuentes todas ellas utilizadas con ancha libertad.
No faltan, aparte de las armonías eclesiales, ligeros rasgos de los antiguos modos, recurso que se da con frecuencia en la música religiosa de la Europa oriental, ortodoxa incluida. Pero hay una no menos frecuente aparición del aire anónimo, en especial cuando se confía el canto a voces solistas.
Lo exiguo del acompañamiento instrumental, órgano sólo, da a los conjuntos una atmósfera de pequeña comunidad provinciana, recogida, como familiar, que tiñe toda la actitud religiosa de sencillez y sinceridad.
Muy curiosa es la Misa de San Pedro porque no se vale de las letras latinas del misal ordinario sino que pone en música unos textos religiosos en polaco del poeta Justin Wojewodski. Aun para quienes no entendemos la lengua de Moniuszko, esta especie de equivalencia litúrgica acentúa su carácter popular, ya que no nacional, menos aún nacionalista, porque el lenguaje musical moniuszquiano, hecho de armoniosas confluencias, no deriva en ese sentido.
Disco recomendado: Stanislaw Moniuszko (1819-1872): Misas Marta Boberska, soprano. Agnieszka Rehlis, alto. Rafal Bartminski, tenor. Jaroslaw Brek, bajo. Andrzej Bialko, órgano. The Warsaw Philharmonic Choir. Henryk Wojnarowski, director / DUX / Ref.: DUX 0657 (1 CD)
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