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María Tifoidea

En 1869 nacía en el norte de Irlanda (Cookstown) Mary Mallon quien con quince años, emigró a Estados Unidos, al igual que miles de irlandeses. Después de haber trabajado como sirvienta, comprendió que podía obtener un salario más elevado como cocinera, oficio que ejerció en varias casas a partir de 1900.

Las familias para las que trabajaba caían enfermas al cabo de un tiempo y Mary tenía que buscar un nuevo empleo.

En 1906 fue contratada por el banquero Charles Henry Warren para trabajar en la casa de Oyster Bay que la familia había alquilado para pasar el verano. Curiosamente, una de las hijas de Warren contrajo el tifus, enfermedad que estaba asociada a estratos sociales bajos y no a una familia que tenía acceso a alimentos de calidad y que mantenía hábitos de limpieza e higiene.

Sorpresivamente, la madre, otra hija, el jardinero y dos doncellas contrajeron también la enfermedad, y ante el temor de que se extendiera el rumor y que no volviese a alquilar su casa, el propietario George Thompson encargó al ingeniero George Soper, experto en tifus, que hiciera un estudio sobre el caso. Soper dictaminó que el problema no estaba ni en el agua ni en los alimentos, pero descubrió que un tiempo después de que Mary Mallon fuera contratada como cocinera, las personas que vivían en ese hogar enfermaban de tifus aunque ella permaneciera sana.

Thompson llegó a la conclusión de que, a pesar de que los alimentos alcanzaban altas temperaturas durante su cocinado, nuestra protagonista solía deleitar a la familia con helados elaborados con fruta fresca sin haberse lavado correctamente las manos. Que no digo yo que el postre no estuviera de rechupete, pero que Mary era bastante guarra, también.

Soper acudió entonces a casa de Mallon y le pidió una muestra de heces, requerimiento no habitual al que, lógicamente, una asustada Mary se negó. Pero el ingeniero obtuvo una orden judicial y ayudado por varios policías, consiguió la muestra (ignoro el papel que jugaron los policías en el escatológico momento, pero prefiero no saberlo). Soper comprobó que las bacterias que causaban el tifus estaban presentes en el coprocultivo (Salmonella typhi) y las autoridades ofrecieron a la cocinera extirpar su vesícula biliar, ya que se creía que lo que explicaba la condición de portadora crónica de Mallon radicaba en el hecho de que su vesícula estuviera infectada y los microorganismos fueran excretados desde allí al intestino.

Ante su categórica negativa, la desdichada Mallon fue aislada en cuarentena en la isla de North Brother durante tres años. Fue liberada por un juez bajo la promesa de no volver a trabajar como cocinera.

Pero Mary no sabía hacer otra cosa y la criatura cambió su apellido por el de Brown y consiguió ser contratada por diferentes restaurantes y centros hasta lograr trabajo en una maternidad en Manhattan. Ni que decir tiene que pacientes y trabajadores del centro comenzaron a enfermar de tifus.

Descubierta, la condena fue entonces definitiva y Mary Mallon permaneció confinada hasta su muerte en 1938.

Oficialmente fue la responsable de que más de cincuenta personas contrajeran la enfermedad, tres de las cuales fallecieron. No obstante, se cree que fueron muchas más las personas infectadas.

Mary Mallon fue la primera persona en Estados Unidos en ser identificada como portadora asintomática de la enfermedad. Murió sin creer que fuera la responsable de que otras personas enfermaran puesto que ella nunca contrajo la enfermedad. La prensa, que se cebó con ella, la bautizó como Typhoid Mary, Mary Tifoidea.

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María Ortigosa

María Ortigosa

Historiadora y profesora de español como lengua extranjera.