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«El laberinto catalán», de Benoît Pellistrandi

Cuando la Historia se deforma como un relato novelesco, sus consumidores ‒aquellos que se identifican con dicho relato‒ ya pueden ser para siempre lo que siempre habían querido ser. Hijos de un pueblo elegido. Una comunidad que respira hondo. O aún mejor, defensores de un legado en peligro.

La propaganda siempre se aplica en varios frentes simultáneos, pero el pasado ‒que se narra como un salto de la opresión a la libertad‒ es su principal frente de batalla.

Tal es, en efecto, el primer paso a la hora de edificar una mitología nacionalista. El resto ya lo conocen. Gracias a esa justificación legendaria, las emociones se desbordan, crece la melancolía, afloran los rencores, y todas esas tensiones acaban exteriorizándose como parte de la doctrina política.

Para su desgracia, España ha adquirido esta costumbre centrífuga, y desde hace años, la padece en varias de sus autonomías. En esos territorios, la historia se rediseña, las noticias se falsean, y cada mínimo rasgo diferencial apuntala un nacionalismo que, en su peor dimensión, acaba resultando excluyente, y sobre todo, desleal a las leyes comunes.

En la definición y orientación del nacionalismo catalán ‒el más pujante y problemático durante los últimos años‒ se manejan muchos de los asuntos que aborda este libro, un estudio apasionante del modo en que la historia catalana se ha tergiversado para acomodarla a la cosmovisión y al ensimismamiento de los separatistas.

Aunque el historiador Benoît Pellistrandi preparó este ensayo pensando en los lectores franceses, uno puede disfrutarlo con la seguridad de que el autor conoce a fondo la dimensión del problema.

¿Qué pretenden y cómo funcionan realmente los delirios históricos del nacionalismo? ¿Cómo es posible que datos indiscutibles de la Historia acaben difuminados por una deriva de construcción nacional?

Frente a esos activistas que falsean el pasado en estado de trance, Pellistrandi desentraña los métodos de una operación política que ha ido agitando los ánimos hasta conseguir que el más viejo y tribal de los rechazos ‒nosotros frente a ellos‒ arraigue en la mitad de la población catalana y en un sector mayoritario de sus políticos.

Benoît Pellistrandi escribe con rigor y pedagogía. En este excelente libro, detalla en qué consiste el deslubramiento nacionalista, pone de manifiesto el afán totalitario de sus promotores, y lo más importante, subraya de qué modo la responsabilidad de los políticos catalánes ha sido sustituida por un plan de adoctrinamiento irresponsable, cuyas últimas consecuencias son la división de la sociedad, y si nadie lo remedia, la violencia.

Así es la naturaleza humana. Cuando la historia común de los españoles se ignora, y se sustituye por otra que saca partido a cualquier fricción del pasado, lo lógico es que las nuevas generaciones se sientan con la legitimidad de reclamar una ruptura cuyas consecuencias son imprevisibles.

Al leer cómo Pellistrandi analiza ese tránsito que va del nacionalismo al secesionismo ‒y también al etnicismo‒, uno siente que hay muchas cosas que podrían haberse hecho para evitar este drama. En todo caso, son tareas pendientes que, más pronto que tarde, habrá que afrontar.

Cuando hay agitadores que, señalando una imaginaria frontera, hablan de viajes al cielo o al infierno, está claro que la inteligencia debe imponerse frente a ellos. De lo contrario, la ley y los lazos comunes acabarán convertidos en simples fantasmagorías.

Los méritos de este libro son extraordinarios. Pellistrandi estudia esa idealización de la Historia por parte de los independentistas, detalla los últimos giros de la política catalana y advierte al lector extranjero sobre la estafa de la propaganda antiespañola (con ecos de la Leyenda negra).

Sin duda, se trata de una obra cargada de sensatez, muy útil para vacunar a los lectores frente a los engaños del supremacismo.

Sinopsis

Cataluña concentra una lucha secular por las libertades democráticas, las ambigüedades de un nacionalismo a veces excluyente, la amenaza de las rivalidades militantes y los riesgos de una identidad convertida en incierta a fuerza de ser reivindicada.

La crisis vivida por Cataluña, y por España entera, en septiembre y octubre de 2017 sorprendió, por su intensidad, a propios y extraños. ¿Cómo una región rica y próspera, que disfruta de una amplia autonomía, podía lanzarse a la aventura incierta de un proyecto secesionista? El choque frontal entre el catalanismo y la democracia española acabó provocando una fractura duradera en la región y un malestar generalizado en toda España. Aún hoy es un conflicto pendiente de resolución y necesitado de una reflexión serena.

El autor nos ofrece su profundo conocimiento de la historia de España unido a la ausencia de pasión nacionalista peninsular, ni catalana ni española, para arrojar luz al mayor desafío de la democracia española en el siglo XXI.

Benoît Pellistrandi (1966) es profesor de Historia en París. Ha sido director de estudios de la Casa de Velázquez (1997-2005) y es miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia. Se ha especializado en la historia política y cultural de la España contemporánea. Ha publicado Les relations internationales de 1800 à 1871 (París, 2000), Un discours national? La Real Academia de la Historia (1847-1897) entre science et politique (Madrid, 2005) e Histoire de l’Espagne des guerres napoléoniennes à nos jours (París, 2013). Es una de las voces más escuchadas en Francia sobre la actualidad española, incluyendo el problema catalán.

Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.

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Guzmán Urrero

Guzmán Urrero

Tras una etapa profesional en la Agencia EFE, Guzmán Urrero se convirtió en colaborador habitual de las páginas de cultura del diario ABC y de revistas como "Cuadernos Hispanoamericanos", "Album Letras-Artes" y "Scherzo".
Como colaborador honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, se ocupó del diseño de recursos educativos, una actividad que también realizó en instituciones como el Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte).
Asimismo, accedió al sector tecnológico como autor en las enciclopedias de Micronet y Microsoft, al tiempo que emprendía una larga trayectoria en el Instituto Cervantes, preparando exposiciones digitales y numerosos proyectos de divulgación sobre temas literarios y artísticos. Es autor de trece libros (en papel) sobre arte y cultura audiovisual.