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El género nacional

No deja de ser curiosa la curva histórica de la zarzuela, considerada, al menos tradicionalmente, el género musical popular por excelencia. Muy por el contrario, empezó siendo un espectáculo cortesano, en tiempos del barroco, luego pasó a los teatros públicos como tonadilla y, por fin, se convirtió en lo que hoy es la comedia musical, sólo que de modo castizo y no cosmopolita. Más aún: con palabras en todas las lenguas del Estado. Así hay zarzuelas en castellano, gallego, vascuence y catalán. Y es probable que más se andará en este enjambre de hablas que son las lenguas vivas.

La zarzuela ha acuñado tipos de paradigma social, maneras de decir y de actuar de mujeres y hombres de toda extracción, maneras de asociarse o pelear, de amar y de odiar, de manifestarse encantado del mundo o en arduo conflicto con él. Así, nuestro género nacional ha impregnado siempre la notoriedad colectiva de ciertos individuos. Como ejemplo propongo esta serie de correspondencias, ordenadas según el alfabeto y que puede alargarse con las ocurrencias de quienes las lean.

Santiago Abascal: Moros y cristianos.

Esperanza Aguirre: La chulapona.

Pere Aragonés: Alma de Dios.

Juan Carlos de Borbón: El rey que rabió.

Nadia Calviño: Las leandras (en antigua germanía madrileña: las pesetas, el dinero).

Pablo Casado: Pan y toros.

Isabel Díaz Ayuso: Me llaman la presumida.

Alberto Garzón: El gato montés.

Pablo Iglesias: Jugar con fuego.

Corinna Larsen: Los diamantes de la corona.

José Luis Martínez Almeida: La Gran Vía.

Irene Montero: La revoltosa.

Alberto Núñez Feijoó: La parranda.

Pedro Sánchez: La alegría del batallón.

José Villarejo: El asombro de Damasco.

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Blas Matamoro

Blas Matamoro

Ensayista, crítico literario y musical, traductor y novelista. Nació en Buenos Aires y reside en Madrid desde 1976. Ha sido corresponsal de "La Opinión" y "La Razón" (Buenos Aires), "Cuadernos Noventa" (Barcelona) y "Vuelta" (México, bajo la dirección de Octavio Paz). Dirigió la revista "Cuadernos Hispanoamericanos" entre 1996 y 2007, y entre otros muchos libros, es autor de "La ciudad del tango; tango histórico y sociedad" (1969), "Genio y figura de Victoria Ocampo" (1986), "Por el camino de Proust" (1988), "Puesto fronterizo" (2003), Novela familiar: el universo privado del escritor (Premio Málaga de Ensayo, 2010) y Cuerpo y poder. Variaciones sobre las imposturas reales (2012)
En 2010 recibió el Premio ABC Cultural & Ámbito Cultural. En 2018 fue galardonado con el Premio Literario de la Academia Argentina de Letras a la Mejor Obra de Ensayo del trienio 2015-2017, por "Con ritmo de tango. Un diccionario personal de la Argentina". (Fotografía publicada por cortesía de "Scherzo")