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Crítica: «Thor» (Kenneth Branagh, 2011)

Las líneas de trabajo abiertas por Marvel hace algo más de una década, por medio de sus acuerdos de adaptación al cine y al videojuego, han dado lugar a una fórmula frecuentemente imitada. Era de suponer que tarde o temprano llegaría a la pantalla Thor, uno de los héroes más rentables de la franquicia. En este caso, el director Kenneth Branagh logra una película entretenida y razonablemente estructurada, con unas evidentes resonancias shakespeareanas. La mitología del personaje tiene fuerza de convicción y está bien organizada. De hecho, viene a ser una traducción punto por punto de las leyendas nórdicas relativas a los dioses del Asgard.

Imagino que eso es lo que convenció a un creador tan atípico como Branagh cuando le brindaron la posibilidad de rodar esta cinta, respaldada por un sólido y entregado elenco que incluye a Chris Hemsworth, Tom Hiddleston, Natalie Portman, Jaimie Alexander y Anthony Hopkins.

El guión lleva la firma de Mark Protosevich, Ashley Miller, Zack Stentz y Don Payne, lo cual viene a garantizar que el producto ha sido pulido, corregido y rescrito hasta conseguir que aflore su atractivo comercial.

¿Serán compasivos con Thor los amantes del realismo cinematográfico? Me lo pregunto después de haber disfrutado de un largometraje en el que Branagh se toma la fantasía muy en serio: una película barroca y repleta de golpes de efecto, como el teatro isabelino, y al mismo tiempo ingenua, simpática y colorista como los tebeos de los setenta. En definitiva, un buen homenaje a los cómics de Thor, aunque carente de la simpatía que despiertan las películas de Iron Man.

Esos filtros por los que Thor ha pasado revelan la prudencia de la compañía a la hora de dar vida a un personaje con una faceta evidentemente kitsch. Bastante después de que el proyecto fuese descartado por pesos pesados como Sam Raimi, Protosevich completó el primer borrador del guión. Eso ocurrió en 2006, y después de dos años de revisiones, Marvel decidió que Matthew Vaughn podría dirigirlo.

Aunque dejó su huella –él mismo corrigió el guión otra vez, para reducir la inversión prevista–, Vaughn abandonó el estudio sin haber filmado un solo fotograma.

La entrada de Kenneth Branagh en el campo de juego fue decisiva por diversas razones. Branagh era el cineasta idóneo para canalizar la teatralidad casi operística del proyecto –basta con pensar en su trama–, y además, su prestigio era útil para convencer a estrellas como Natalie Portman o Anthony Hopkins. Por otro lado, él mismo había disfrutado del cómic en su niñez.

En esta versión de la historieta original, Thor es un guerrero cuya arrogancia merece un severo castigo. Pero cuando es desterrado a la Tierra, las fuerzas oscuras del Asgard y de la helada Jotunheim toman la iniciativa.

No les hablaré de fidelidad a las viñetas, sobre todo porque la historieta en cuestión se ha ido reinventando incansablemente desde la fecha en que Thor fue descubierto por los lectores (Journey into Mystery #83, agosto de 1962) gracias a la inventiva de Stan Lee, Larry Lieber y Jack Kirby. Con todo, los fieles lectores de la serie no saldrán defraudados. Pero vayamos a lo importante… ¿Quién interpreta al Dios del Trueno? Lo cierto es que Chris Hemsworth no lo tuvo fácil para hacerse con el papel protagonista. Tras un rechazo inicial y algún que otro disgusto, superó la audición y se dispuso a convertirse en la nueva estrella que llega a Hollywood desde Australia.

Este forzudo galán de Melbourne encarnó al padre del Capitán Kirk en Star Trek (2009) y dio una buena impresión durante el rodaje de Amanecer Rojo (2010). Lo primero que recomendaron a Hemsworth no fue que acudiera a un taller dramático. Dado el portentoso físico que luce Thor en los cómics, era mucho más importante que el actor se encerrase durante meses en un gimnasio. A la hora de ir definiendo su estilo de lucha, fue asesorado por boxeadores. El modelo a seguir era tan poderoso en el ring como escasamente admirable en otros terrenos: Mike Tyson.

Con el reparto bajo contrato, se inició la campaña de marketing al mismo tiempo que Branagh organizaba el rodaje. Con este interés promocional, Hemsworth, Natalie Portman y Tom Hiddleston se dejaron ver en la convención más popular entre los aficionados a los tebeos, la San Diego Comic-Con International.

A Hiddleston le ha tocado en suerte el papel más suculento de la función, el del villano Loki. El actor ya conocía a Branagh después de trabajar con él en la serie Wallander. Juntos habían discutido las dos referencias shakesperarianas del personaje: Edmundo de El Rey Lear y Casio de Julio César.

Y ya que hablamos de Shakespeare, es comprensible que Anthony Hopkins aceptase su papel de Odín y padre de Thor. A juicio del veterano intérprete, esta película viene a ser una mezcla entre la clásica aventura de superhéroes y el estilo del mencionado dramaturgo.

Como ya saben los seguidores del cómic, Natalie Portman es la científica Jane Foster, de quien se enamora Thor durante su estancia en la Tierra.

Los guerreros Fandral, Hogun y Volstagg, que en los tebeos figuran como los mejores camaradas de Thor, son encarnados por Joshua Dallas, Tadanobu Asano y Ray Stevenson. A este último, por cierto, más de uno lo recordará por ese festín sangriento que era Punisher: War Zone. Con Stevenson, además, regresamos al teatro de Shakespeare, porque su modelo a la hora de interpretar a Volstagg no ha sido otro que Falstaff.

Aparte de otros actores de peso –Rene Russo, Stellan Skarsgård…–, Thor cuenta con la presencia de Clark Gregg, en la piel del agente de S.H.I.E.L.D. Phil Coulson, ya conocido por su intervención en Iron Man e Iron Man 2. Y para que no falte de nada, Stan Lee y J. Michael Straczynski intervienen en sendos cameos.

La presencia de Coulson permite establecer una nítida línea de continuidad entre Thor, la saga Iron Man y dos nuevos lanzamientos de la Casa de las Ideas para 2011, Captain America: The First Avenger y The Avengers.

El rodaje de Thor se llevó a cabo en Los Ángeles y en diversas localizaciones de Nuevo México. Cuando los equipos de filmación dieron por terminada su labor el 6 de mayo de 2010, comenzó la postproducción: un proceso complejo, porque Thor se exhibe en 3D e incluye innumerables efectos visuales y trucajes mecánicos y de maquillaje, a cargo de firmas como BUF, Digital Domain, Legacy Effects, Luma Pictures y The Third Floor.

Sinopsis

Paramount Pictures y Marvel Entertainment presentan la esperadísima versión cinematográfica de Thor, recién salido del panteón de legendarios superhéroes que han hecho soñar a generaciones de lectores.

La épica aventura de Thor traslada el Universo Marvel desde la Tierra en el presente hasta el reino mítico de Asgard.

En el centro de la historia está el Poderoso Thor, un poderoso pero arrogante guerrero cuyos imprudentes actos reavivan una antigua guerra. Como consecuencia, Thor es castigado a ser enviado a la Tierra, donde se ve obligado a vivir entre humanos.

Cuando el villano más peligroso de su mundo envía a las fuerzas más oscuras de Asgard, Thor aprende lo que hace falta para ser un verdadero héroe.

Thor es el relato del periplo mítico de un hombre: de petulante príncipe heredero al trono, a humilde superhéroe que se gana el derecho a ser un líder.

En 1962, los ahora legendarios Stan Lee y Jack Kirby presentaron El Poderoso Thor a los lectores de Marvel Comics, dando comienzo a una nueva era de acción y aventuras con su enfoque del dios vikingo del martillo. A pesar de los nombres poco familiares, la historia se basaba en conflictos familiares y universales que han provocado dramas entre los hombres desde el principio de los tiempos: un hijo impaciente por demostrarle su valía a su padre, un hermano letalmente resentido, y una mujer que ayuda a un hombre a ver el mundo con nuevos ojos. Sangre real, mortíferas venganzas, el orgullo y la posterior caída. En resumen, en cualquier mundo, son historias que merecen ser contadas.

Miembro fundador del grupo de superhéroes conocido como “Los Vengadores”, Thor surgió de la misma pluma de Marvel Comics que previamente había dado vida a Iron Man, los Cuatro Fantásticos, X-Men y Spiderman.

Kevin Feige, productor de la película “Thor” y co-presidente de Marvel Studios, recuerda: “Stan Lee cuenta que, después de que Jack Kirby y él hubieron creado a los otros héroes, pensaron: ‘Hagamos un dios, ¡y luego derribemos a ese dios!’ Y en una decisión inteligente, buscó en la mitología noruega, porque mucha gente estaba familiarizada con las mitologías griega y romana, pero no tanto con la noruega. Cuando uno lee esas historias, es de lo mejor de Marvel Comics, porque se trata de gente que es muy humana, a pesar de sus poderes, a pesar de poder convocar a la tormenta, el trueno y el rayo. Hay temas familiares, con los dos hermanos, Thor y Loki, peleándose. Es un drama familiar, y tienen tantos defectos como nosotros, o cualquiera de los héroes de Marvel. Eso es lo que hace que sea tan fácil identificarse con los personajes de Marvel”.

“En el cine, hemos explorado a muchos de los héroes de Marvel con base en este mundo”, continúa Feige. “Pero por algo se le llama el universo Marvel. Es un lugar enorme, y con Thor nos vamos a un nivel cósmico”.

Fue el desmesurado Thor el que también sedujo al director Kenneth Branagh cuando era un niño en el Belfast de los años sesenta. “En Irlanda del Norte llueve mucho y casi siempre está nublado”, recuerda Branagh. “El color de las portadas de los tebeos de Marvel resaltaba en las estanterías, y El poderoso Thor era el que siempre me atraía”.

“Me gustaban sus cualidades primordiales: la conexión con algo antiguo, sus caracteres que recordaban a Stonehenge, y simplemente la fuerza bruta del personaje. Es el primero en cumplir ese cliché de nunca pedirle a nadie que haga algo que uno mismo no haría. De hecho, casi todo el tiempo tienes que intentar impedirle que haga algo que nunca se te ocurriría”.

Copyright del artículo © Guzmán Urrero, The Cult. Reservados todos los derechos.

Copyright de las imágenes, sinopsis y cómo se hizo © Marvel Studios, Paramount Pictures. Reservados todos los derechos.

Guzmán Urrero

Guzmán Urrero

Tras una etapa profesional en la Agencia EFE, Guzmán Urrero se convirtió en colaborador habitual de las páginas de cultura del diario ABC y de revistas como "Cuadernos Hispanoamericanos", "Album Letras-Artes" y "Scherzo".
Como colaborador honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, se ocupó del diseño de recursos educativos, una actividad que también realizó en instituciones como el Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte).
Asimismo, accedió al sector tecnológico como autor en las enciclopedias de Micronet y Microsoft, al tiempo que emprendía una larga trayectoria en el Instituto Cervantes, preparando exposiciones digitales y numerosos proyectos de divulgación sobre temas literarios y artísticos. Es autor de trece libros (en papel) sobre arte y cultura audiovisual.