Cualia.es

Crítica: «Levity» (Ed Solomon, 2003)

Resulta sorprendente descubrir que el director y guionista de este extraño drama es el tipo que escribió algunas de las películas más estrambóticas de las últimas décadas, como aquellos dos clásicos de culto protagonizados por Bill y Ted, los éxitos Men in black y Los ángeles de Charlie o la singularísima Super Mario Bros.

Hay que tener en cuenta que Levity es un drama algo oscuro en el que la redención y la introspección campan por sus anchas, dejando poco margen al despendole y la loca frivolidad de estos anteriores trabajos. Pero tampoco estamos hablando de un drama al uso, ya que el tono de la película no es exactamente lo que se podría esperar.

El film se mueve en un ambiente algo surreal, donde el elemento religioso y el destino impregnan toda la función. El ritmo lento y algo enigmático debe mucho al absoluto protagonismo de ese peculiar intérprete con cara de paleto, pero lleno de talento, llamado Billy Bob Thornton. Este genio de la impavidez vuelve a elaborar un personaje a su medida, un tipo de pocas palabras y expresión pétrea muy similar a El hombre que nunca estuvo allí.

Gracias a la potencia de su mirada y a alguna técnica que no conocemos, lo cierto es que el bueno de Billy Bob logra expresar un inabarcable abanico de sentimientos sin mover un músculo, y prácticamente sin hablar, retomando la tradición de los insignes hieratismos de monstruos como Buster Keaton o Clint Eastwood.

Como ya he dicho, la película se centra en el asunto de la redención, una obsesión dentro del cine norteamericano, y argumentalmente tampoco aporta nada nuevo a lo visto en decenas de veces. Lo más destacable es que puede apreciar un cierto escepticismo respecto a los tradicionales métodos redentores de los que se suele hacer uso en este tipo de películas.

Por lo demás, el film se desenvuelve de manera brumosa en cuanto a sus objetivos, retratando a unos seres de vidas problemáticas cuyo propósito dentro de la historia no queda del todo claro, especialmente todo lo referente al predicador y a la pobre-niña-rica encarnada por Kirsten Dunst, actriz siempre a caballo entre el cine más comercial y la producciones arriesgadas, y que aquí nos deleita con una de las mejores interpretaciones dentro de un currículum más que irregular respecto a logros artísticos.

Rara avis que deja algo perplejo al espectador, los aficionados a las curiosidades y, sobre todo, los seguidores de el simpar Billy Bob tienen una oportunidad excelente para sacar sus propias conclusiones con esta película, en absoluto perfecta pero inusual.

Sinopsis

Después de estar casi veinte años en prisión, Manuel Jordan (Billy Bob Thornton) se ve en la calle sin saber muy bien que hacer. Después de conseguir trabajo en el extraño parking propiedad del predicador Miles Evans (Morgan Freeman), Manuel entabla contacto con Adele (Holly Hunter), la hermana del chico al que asesinó y no puede olvidar.

Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.

Vicente Díaz

Vicente Díaz

Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Europea de Madrid, ha desarrollado su carrera profesional como periodista y crítico de cine en distintos medios. Entre sus especialidades figuran la historia del cómic y la cultura pop. Es coautor de los libros "2001: Una Odisea del Espacio. El libro del 50 aniversario", "La diligencia. El libro del 80 aniversario" y "El universo de Howard Hawks".